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OTROS TEXTOS


Colombia
Refugees in their own country
25/11/2012 – by Gloria Ortega Pérez

Colombia has a huge problem: for years, great numbers of villagers have been fleeing to the cities in order to escape the violence in the country’s remote regions. Masses are flooding cities, testing infrastructure and welfare systems. Internal displacement is proving a humanitarian disaster.
  
Lea el texto completo en la Revista alemana D+C  

Los recuerdos que reviven de la Toma del Palacio de Justicia, 25 años después
11/11/2010 - by Víctor Solano
Lea el texto completo en Blog de victorsolano.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

De Colombia llegan noticias sobre conflictos entre la Procuraduría del país y el alcalde de la capital, Bogotá. Recojo esta versión aparecida en la web:

EL CASO PETRO Y EL PAÍS TROMPA

Crédulo al punto de asombrarse ante quienes en su entorno se le ufanan de viajar en ovnis, remiso a reconocer sus proverbiales errores, testarudo no obstante tantas experiencias aparatosamente adversas, coleccionista de talismanes, que en lo político confunde a la Policía con el Gobierno, es el mismo sujeto que en alguna ocasión invocó —eso sí con todo rigor— el derecho de tutela por haber sido descalificado al llegar fuera del tiempo reglamentario en una maratón de bobos.

Al decir de los gremios de cargabultos, venteros ambulantes y choferes en las plazas de abastos, el perfil anterior corresponde al típico individuo “trompa”. Inclusive, de aquel neologismo surgido entre sacos de papa y atados de cebolla y de cilantro ya derivan voces como el sustantivo “trompez” y el adverbio de modo “trompamente”.

El anterior preámbulo viene al caso en medio del escenario político-jurídico-farandulesco armado a propósito de la destitución de Gustavo Petro por la Procuraduría. Es así como reporteros, editorialistas, directores de medios, opinadores en particular y en general, políticos, etc., han dado en convertir este episodio en un reality de resonancia internacional, según ya se pronunciaron la ONU, el nuevo embajador de los EE.UU., la mesa de La Habana... ¡Manga de trompas! A ese ritmo, podría ocurrir que pronto lo hagan la FIFA y la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywod.

En el máximo grado de trompez, los principales medios se han encargado de mostrar que todo Bogotá se ha lanzado a la calle para respaldar a su alcalde, lo cual desafía no sólo las proporciones matemáticas y la verdad misma, sino que pone en evidencia la falta de correcta lectura y análisis de los hechos que la ocasión merece por quienes conducen opinión.

Y es así como a las movilizaciones han concurrido exclusivamente las hordas que siguen a Petro. ¿O acaso será que a tales marchas asisten otras expresiones políticas, como del Partido Liberal, el Conservador, el Movimiento Mira, Partido de la U, Cambio Radical, los independientes, o la Iglesia, los cristianos, los musulmanes, los gnósticos, etc.?

A despecho del sentido común, obviamente la alharaca callejera y de ciertos sectores políticos es noticia, pero nunca el silencio de nueve millones de estoicos ciudadanos de la capital, que está vuelta ¡físicamente mierda!: Inseguridad, atascos en el tráfico, basuras, crisis hospitalaria, invasión al espacio público, desempleo, deserción académica, carruseles de la contratación…

Y así como la muerte es noticia y la vida no, el silencio de las mayorías ajenas a Petro es indiferente para los medios, que despliegan amplios espacios a la actividad petrista, como si se tratara del gran hito político del momento. La magnificación de esta coyuntura ha dado al alcalde un papel protagónico de héroe, lo cual va a contramano de la ciudad que lo padece.

Entre otras manifestaciones patéticas, esta de traer a la guardia indígena dizque para proteger al burgomaestre destituido es sintomática de la falta de rigor y de sindéresis de esa parte del espectro político que en Colombia son mamertos y cachupes, y que en verdaderas democracias se conoce como la izquierda.

En verdad, Bogotá no se levantado contra el fallo del Procurador, sino apenas los llamados indignados, fans de Petro, que no representan a los 723.157 que en las últimas elecciones votaron esencialmente contra Enrique Peñalosa. No olviden que la suma de votos de los candidatos distintos a Petro (32.2 % ) fue de 1.627.000 sufragios (67,8%). ¡Más del doble del elegido! Entonces, ¿cuál es la Bogotá petrista, cuando una amplísima franja de quienes votaron por él, hoy lo repudian?

De veras, en estos momentos de efervescencia y calor se hace imperativo dejar de ser tan trompas, para no caer en la trompez de pensar y de obrar trompamente.

Guadalupe Vazquez
@guadavazquez

Anónimo dijo...

Lo unico que se ve se~0ra Vazquez es que usted no sabe donde esta parada. Cuando quiera hacer un comentario piense ,lea, analice y ahi si lance sus petardos, porque esta vez le gano a cantinflas.

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