: #main-column img {position:relative;} -->
Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas

30 julio 2012

Protegiendo mis derechos


El pasado 1 de junio publiqué una carta al final en el post Ni un abuso más de ninguna naturaleza contra las mujeres, dirigida a la empresa de taxis RTAXIS AUTOLAGOS denunciando el maltrato verbal del que fuí víctima ese día por parte de uno de sus afiliados.

El 24 de julio recibí respuesta de mi denuncia mediante carta recibira en mi dirección electrónica y que comparto seguidamente.

Cada día estoy más convencida de qué una manera de realizar transformaciones es apropiando nuestros derechos -humanos, ciudadanos, económicos, sociales, culturales, como consumidores y usuarios de servicios- y denunciar cuando estos no se cumplen o son violentados. Tomarse el tiempo y hacerlo, nada más. 

No se trata de "revanchismos" ni nada parecido. Es quizás el método más fuerte, pero más eficaz en hacer reflexionar al otro y hacerlo poner en nuestra misma situación. Cada empresa, institución, entidad hará los ajustes y cambios según sus propias reglas y dinámicas. Estoy segura que este conductor no repitira la historia otra vez.   

01 junio 2012

Ni un abuso más de ninguna naturaleza contra las mujeres


Autor Bacteria
Hoy no voy a hablar de la señora Rosa Elvira Celys. Mis palabras son insuficientes para decir sobre su abominable crimen y el dolor de su familia. Conocimos este hecho porque ocurrió en el emblemático Parque Nacional, en el perímetro urbano de Bogotá, a pocas calles de algunos medios de información y alcance financiero de sus beneficiosas posibilidades.

Tampoco escribiré de Luz Martinez*, una muy bella y joven mujer madre de cuatro hijos, dos niños especiales y otras dos niñas pequeñas, y que se ocupó durante dos meses de las labores domésticas de mi hogar hasta cuando, una vez más, su marido la golpea brutalmente y casi acaba con su vida. Quedó incapacitada y ya no pudo volver más. 

02 diciembre 2011

Carta abierta a los organizadores de la marcha 6D y al pueblo colombiano

La carta que leerá a continuación es realmente muy importante. Me la envió el profesor Jorge Villareal () en un twitLonger . Esta dirigida a los organizadores de la marcha 6D. La publico en SomosSentipensantes para facilitar su lectura dada su notoria extensión.

Espero que su autor -a quien no tengo el gusto de conocer- el especialista en conflictos armados y política exterior José María Rodríguez González, no encuentre inconveniente en ello. Es el primer documento público de carácter ciudadano que conozco está dirigido a dos de los actores armados del conflicto armado: el ejército de Colombia y las Farc.
Me he permitido presentarla con algunas imagenes de mi autoría procurando con ello acompañarla y aligerar su lectura dada su extensión. Creo que será la primera vez que lo invitaré a que recomiende a otros su lectura. No podemos seguir en este laberinto incierto movidos por las visceras. Debemos torcerle el camino a nuestra historia como nación de una vez por todas. Gracias.


Carta abierta a los organizadores de la marcha 6D
y al pueblo colombiano
2 de diciembre, 2011

EJÉRCITO DE COLOMBIA Y LAS FARC EN MARCHA 6D
Reflexiones sobre la marcha del 6 de diciembre

Estimados amigos,

Los acontecimientos de la mañana del Sábado 26 de noviembre volvieron los ojos de Colombia nuevamente sobre las FARC. Sería inexacto decir que el crimen de guerra cometido por las FARC ese día era para lograr el protagonismo y la atención máxima de toda la nación y hasta del mundo.

El impacto mediático de las FARC es prácticamente inevitable, así el gobierno hubiera querido mantener silencio sobre una operación militar que estuvo cerca del escenario de los acontecimientos, el magnetismo de las FARC lo hubiera impedido como efectivamente lo hizo otra vez. ¿Por qué cualquier delito que cometa las FARC roba la atención de Colombia?

¿Le daríamos primera plana de los periódicos a todos los crímenes que abruman a los colombianos hasta en ciudades como Medellín, Bogotá y Cali? No. Eso es reservado solamente a los asesinatos más originales, sensacionales o de relación con personalidades de cualquier campo. El anuncio de la criminalidad ordinaria es selectivo. El anuncio de los crímenes de las FARC por pequeños que sean nunca son selectivos, todos cuentan.

A diario hay secuestros que quedan por fuera de las estadísticas y del conocimiento público. Sin contar que no existe la primera banda criminal que guarde a un secuestrado por más de unas contadas semanas, máximo. La idea de la delincuencia común es tener una ganancia rápida por su presa, en eso consiste su negocio criminal.

En mayor cantidad que los secuestros todos los días hay asesinatos en Colombia, Más de cuatro personas son asesinadas a quemarropa por atracadores cada día, sin embargo estamos acostumbrados a que cualquier muerto por la delincuencia común, que se eleva a altos porcentajes diarios en todo el país, no tenga la prensa que la gente se imagina y la mayoría de asesinatos, heridos, secuestrados y demás víctimas del crimen ordinario quedan ignorados. Si contáramos los crímenes que diariamente anuncian la radio, la televisión y la prensa llegaríamos a la conclusión de que el crimen es un problema insignificante de Colombia.

La violencia mayor que vive Colombia es la de la delincuencia común, pero la delincuencia común no mueve a nadie porque nos hemos malacostumbrado a convivir diariamente con ella.
¿Cuánta gente se atropellaría para hacer una marcha contra los criminales que todos los días asesinan, roban, atracan, violan y cometen la variedad más increíble de crímenes contra la ciudadanía? Ni una sola persona. ¿Por qué? Porque estamos acostumbrados a que es normal que el crimen exista y opera diariamente, el crimen se ha vuelto parte de lo que tenemos que afrontar cada día de nuestras vidas. El crimen es parte de la vida colombiana como el pan diario. La delincuencia es tan común en nuestras vidas que por eso debe ser que la llamamos delincuencia común.

Pero, cualquier delito que cometa las FARC acapara la atención nacional por una única y sencilla razón: Las acciones de las FARC son ciento por ciento políticas y ese impacto político es imposible de eludir.

El solo hecho de nombrar las FARC significa nombrar la amenaza de un sistema de poder, eso es político. Significa nombrar un enemigo radical del Estado, eso es político. Significa un poder que amenaza cambiar todo lo que conocemos de la economía y la política de Colombia. Todo esto es político.

Las FARC no son temidas porque maten cuatro u once secuestrados, cuatro o veinticinco uniformados, sino porque cada una de esas muertes impactan, aunque sean tan pocas en comparación a los altos índices de asesinatos diarios de Colombia, porque significan ataques a Colombia. Esto, atacar a Colombia –una acción política-, es lo que diferencia a las FARC de la delincuencia común y de los abrumadores crímenes que reinan en las estadísticas del crimen colombiano.
El crimen ordinario es inofensivo políticamente, no es político, no atenta contra el Estado, no intenta tomar el poder ni quiere dirigir nuestros destinos. Nos roban pero nos dejan nuestra religión y creencias políticas. Se llevan nuestras propiedades y se van. Aunque dejen detrás un muerto o más, ninguno de esos crímenes va a afectar el status quo de todos los colombianos, el del estado ni el del gobierno.

El poder mediático de las FARC es el resultado única y exclusivamente de su carácter político. Su magnetismo nacional no es nada más ni nada menos que la comprobación de su poder político. Cualquier operación y avance de las FARC es interpretado y temido como un avance político contra el Estado y el gobierno colombiano.

Las FARC saben de memoria que sus crímenes no pueden quedar ignorados como si quedan los de la delincuencia común. Las FARC no tiene que cometer muchos crímenes, uno solo de cualquier magnitud es suficiente para mantener una asegurada presencia pública amplia y una ineludible conmoción política nacional. Las FARC disfrutan de la primera plana de la prensa, las primicias de la radio y los especiales de la televisión. Y hasta las calles de las capitales de Colombia también son escenarios para la popularidad de las FARC. En política mala propaganda es buena propaganda.

Al parecer el gobierno, y esa parte de la ciudadanía que vive alerta día y noche de todas las noticias sobre las FARC, piensa ingenuamente que el nuevo crimen cometido hace unos días por las FARC les daría otra oportunidad para aumentar el desprecio y el rechazo hacia ellas.
Sin percatarse que los crímenes de las FARC son políticos, el tratamiento de héroes que recibieron los cuatro uniformados asesinados prueba ante Colombia y el mundo que el país quedó herido políticamente, porque si se tratara de honrar a soldados muertos se habría venido cometiendo injusticias por años contra los más de cuatro mil uniformados muertos solamente durante el doble gobierno anterior de acuerdo a estadísticas militares. Y ninguno de esos miles de uniformados muertos recibió homenaje nacional en la Catedral Primada de Colombia con asistencia del presidente, altos dignatarios de su gobierno y la primera plana de la jerarquía militar y policial de la nación. Y tampoco ninguno recibió la publicidad mediática ni inspiró ninguna marcha. A pesar de que la inmensa mayoría de esos miles de uniformados murieron como verdaderos héroes combatiendo y dejando sus vidas en el campo de batalla. 

Es indudable que el gobierno y los medios volvieron a caer en la trampa que le tendió a Colombia el pasado gobierno alegando que las FARC son criminales y no tienen una pizca de política. Colombia trató estos cuatro asesinatos de las FARC como crímenes ordinarios que no deberían quedar en el olvido, como todos estamos acostumbrados con los crímenes ordinarios, sino que contradictoriamente los elevó al mayor rango político posible.

Colombia mostró el dolor político de cuatro muertes de uniformados contratados para morir por Colombia y no como los millares de ciudadanos civiles que nadie ha contratado para morir y son asesinados salvaje e impunemente todos los días por la delincuencia común a lo largo y ancho de Colombia.

Realmente no hubo ninguna verdadera honra a los cuatro uniformados asesinados, lo que hubo fue una despliegue político en respuesta al alto contenido político del crimen de las FARC. En su afán de magnificar la respuesta política contra las FARC el gobierno como acostumbra, pero sin medir las consecuencias de moral para los uniformados, se inventó que los asesinados eran héroes de la patria. Todo prisionero de guerra queda automáticamente obligado a dar su vida, primero porque es su deber por la patria y para eso le pagan y segundo porque ser prisionero es una suerte que puede cambiar si deciden ejecutarlo para humillar al enemigo.

Realmente los cuatro asesinados no hicieron nada heroico. Tres de ellos simplemente obedecieron voltearse y recibieron sus tiros de gracia, eso no es ningún heroísmo. Y el cuarto se equivocó y en vez de correr en la dirección que creía correcta estaba corriendo en dirección contraria y al ver que por su error lo perseguían corrió como un diablo para esconderse y luego verificar si eran amigos y pedir auxilio a unos soldados. Eso si que menos es heroísmo.

Actos heroicos son actos de supremo valor y ejemplo para cada miembro del ejército y la policía. El último ejemplo dado es que si un soldado se ve perseguido por un militante de las FARC lo heroico es correr como un diablo para esconderse y pedir auxilio. El sentido común nos enseña que ese falso héroe, forzado a ser inventado por el brutal golpe político de las FARC, daña la moral y el sentido del valor del ejército y la policía. Nadie en Colombia parece darse cuenta que lo único heroico posible en el último caso era haber desarmado al militante de las FARC, apresarlo y llevárselo para entregarlo a la justicia y mostrarlo vivo, como victoria del ejército.

El hecho de haberse inventado cuatro héroes en el último minuto demuestra el desequilibrio y la precipitación que el gobierno tuvo para tapar la vergüenza de que nunca fue capaz, ni en catorce años, de hacer algo por la liberación inmediata de cada miembro de sus fuerzas armadas. Cuando cae prisionero un militar o un policía la obligación inmediata y la urgencia de sus instituciones es lograr su liberación por cualquier medio que lo garantice vivo, porque ese prisionero es una doble humillación para la moral y para la institución armada.

Una, porque se dejó coger, estando armado, y dejarse coger es ya humillante y una derrota de por sí, peor si se pertenece a una entidad que ha gastado billones de dólares en entrenamiento y equipo para triunfar y no para caer en manos del enemigo.

Y la otra, porque es la destrucción de la moral de los combatientes de estas instituciones que saben que si las guerrillas los cogen su liberación nunca será la prioridad de sus compañeros, ni de la institución para la que trabajan ni del gobierno que defienden. Eso le mata el valor a cualquier combatiente. Si los uniformados en combate supieran que si caen en manos del enemigo su liberación se convierta en la primera tarea del ejército y la policía y que desde ese momento no descansarán hasta que los liberen de cualquier medio, con vida por supuesto, entonces, el valor de los combatientes se multiplica porque sienten el apoyo real de sus compañeros, del arma a la que pertenecen y del gobierno al que defienden.

Que con toda la cháchara del doble gobierno anterior ese jamás se haya interesado siquiera por saber dónde tenían las FARC a estos uniformados, hoy asesinados, y que jamás haya hecho el mínimo esfuerzo por rescatar o negociar la inmediata liberación de esos uniformados no solo es una vergüenza para esos dos gobiernos que anteceden pero una que dejó de herencia al actual gobierno.

No se debe hacer eco del gran error político del gobierno de inventarse héroes para tapar catorce años de incapacidad y humillación para lograr la inmediata y obligada liberación de sus soldados caídos en manos del enemigo. Lo que hubiera evitado que las FARC dejaran al descubierto la crónica falla militar de rescatar vivos a los suyos.

Todo, los pomposos funerales y las fiestas mediáticas por estos cuatro inventados héroes, que en realidad son cuatro grandes víctimas de catorces años de indolencia, inercia y abandono negligente que con impunidad el mismo gobierno los condenó a su suerte y a que sufrieran todos los riesgos posibles, incluida su muerte, solo enaltecen a las FARC.

En estas circunstancias es un cinismo corruptor que el gobierna pretenda liderar la marcha del 6 de diciembre con su apoyo. El invento de cuatro héroes para enmascarar la incapacidad del gobierno durante 14 años para liberar cuatro personas que cayeron en manos del enemigo es suficiente. Enmascararse también con la marcha es el colmo del cinismo.

El oculto chichón de la marcha del 4 de febrero 2008 fue el apoyo efectivo desde el gobierno nacional y todas sus representaciones diplomáticas en el mundo. No fue una marcha organizada única y exclusivamente por el pueblo colombiano como la de MANE que tumbó la Ley 30.

Hay que aprender de la experiencia de los resultados.

Pero si el apoyo del gobierno ilegitima la marcha, también la ilegitima una marcha contra las FARC porque es un reconocimiento más del poder político de las FARC y de cómo ese poder hirió a Colombia para mostrarle la herida, cuando lo que hay que hacer es curarla.

Una marcha de esa clase solo podría ser para mostrar cuanto se odia a una organización beligerante subversiva y guerrillera, que aunque la llamen “terrorista narcotraficante’ eso no le quita un pelo a su amenaza ni al poder político efectivo que la misma marcha corroboraría. El único beneficio de una marcha de tal naturaleza sería la superficial catarsis de los fanáticos que la apoyan, pero no produciría absolutamente ningún resultado respecto a las FARC, porque las FARC no poseen ningún poder sobre los colombianos como si lo tiene el gobierno, por lo que si los marchantes duraran meses y años expresando su odio, las FARC continuarán igual puesto que sus operaciones y función no están basadas en la opinión pública, sino en el real ataque y debilitamiento político y militar de las estructuras del estado.

Una marcha para echar a un dictador como Hosni Mubarak tiene sentido porque muestra la erosión de su poder y que su propia gente no lo apoya. No hay otra salida honrosa que renunciar. Las FARC no tienen poder en el Estado. Están fuera del Estado. Una marcha no está erosionando ningún poder de las FARC.

Una marcha contra la Ley 30 tiene sentido porque quien participa en ella sabe que mientras estén marchando están creando una presión que demuestra lo impopular de una política y en consecuencia amenaza la popularidad misma del gobierno.

Las deserciones se producen por diferentes motivos, la marcha es mínima para ellas, pero una cosa es segura: que no son los militantes más leales ni en los que una organización debiera confiar. Por lo que al final, que las FARC se libren de militantes que pueden fácilmente ser sus traidores no es como una pérdida que van a lamentar.

Las FARC no recibirían ninguna presión. Tomar el poder por la vida armada no requiere gozar de ninguna popularidad. El interés de las FARC es la desestabilización y el colapso del estado y no realmente ganar un reinado de simpatía.

Al final es una marcha descalabrada, como un grito en el vacío, como de ingenuos que gritando solos creen que están diciéndole algo a una pared. Es la humillación de hablar sin que las FARC tengan interés en oírlos.

Una marcha de esos parámetros justifica la lucha de las FARC, les da la razón de que lo que están haciendo, sea lo que sea, tiene un indiscutible impacto profundo que puede explotar si hay la gente que las hace presente a gritos, aunque sea negativamente. Las FARC quedan definitivamente seguras de que no son ignoradas y que con una acertada política pueden voltear esa popularidad a su favor.

Cuando una marcha pretende enfrentarse a las FARC hay una ampliación de su influencia política. Si las FARC solo influenciaran a 20 personas ¿valdría la pena hacer una demostración de miles por esa pequeña influencia de las FARC? Sería contraproducente.

Una marcha solo contra las FARC reafirmaría y garantizaría la presencia de las FARC en la actual historia de Colombia, y aunque eso sea cierto ¿hay necesidad de gritarlo? Una marcha de esas características pone la situación semejante a la de la ex novia que no pierde ninguna oportunidad y hasta busca al ex novio para gritarle “te odio”. Si de verdad alguien nos enerva lo normal es no querer ver esa persona ni que nos la nombren. Pero el fanatismo de muchos colombianos los lleva a ridiculeces y cosas tan absurdas como odiar a las FARC y pedir que el nombre de las FARC aparezca en toda su propaganda hasta el extremo de llevar la palabra FARC en su pechos para que todo el mundo la vea, haciéndola memorable.

Este tipo de sinsentido no debe permitirse en la marcha.

El expresidente Uribe y las FARC se pelean constantemente por protagonismo nacional ¿De qué le sirve a la nación caer en ese juego? ¿Por qué no aislar esas ambiciones políticas y mejor enfrentar la violencia en Colombia, que venga de donde venga el resultado es el mismo: colombianos muertos?

Las marchas son manifestaciones políticas porque son el poder de las masas que se enfrentan a algo o por algo.

La marcha fue creada y originada en la lucha contra la violencia en Colombia, inspirada en el asesinato de los cuatro uniformados, pero no quedándose en eso, que solo es uno de los innumerables y diferentes actos de violencia que a diario suceden en Colombia. Si la marcha logra que Colombia tenga conciencia de lo negativo y contraproducente que es el odio, causa de la violencia, su servicio será un paso histórico hacia la civilidad y el avance de los colombianos hacia vivir todos en una sociedad en paz.

Para que tenga verdadero éxito, la marcha del 6 de diciembre próximo debe ser auténticamente del pueblo colombiano y debe ser contra toda forma de violencia armada en Colombia. Debe ser por erradicar el odio, que es el que genera la violencia, y por cambiar la historia de Colombia con una paz sólida que ojalá comenzara con la libertad de prisioneros envueltos en el conflicto armado.

El odio es un aliciente de la guerra no una manera de terminarla

Cordialmente,

José María Rodríguez González
Especialista en conflictos armados
y política exterior

02 marzo 2011

El fin no justifica los medios y el realismo político tiene límites


Respetado y querido Antanas,
Ha sido insoportable la terrible revelación y el sentimiento de orfandad de que TODO SI VALE para conquistar el poder y que el Partido Verde no representa otra forma de hacer política.
Es inadmisible, produce dolor y mucha rabia que Enrique Peñalosa acepte y busque una alianza con Álvaro Uribe Vélez, el Partido de la U y todo cuanto esto representa, para llegar a ver cumplidas y satisfechas sus aspiraciones personales, que no políticas, de llegar otra vez a la Alcaldía de Bogotá.
El fin no justifica los medios y el realismo político tiene límites. Como a Usted, “no me gusta que todo es negociable, comprable, como si el país se manejara a través de una lógica comercial. Hoy la lucha en Colombia no es entre bandos, sino contra el TODO VALE, contra justificar violar la ley en aras de conseguir un fin supuestamente superior”.  
Hace apenas un año el NO TODO VALE  era un valor compartido y sagrado entre millones de Colombianos, especialmente en Bogotá, que decidimos apoyarlo en la consulta interna del naciente movimiento para llevarlo a la Presidencia de la República. Me siento defraudada y traicionada.
En la historia reciente del país cuando se habla de trampa, corrupción, paramilitarismo, criminalidad, todo nos conduce a un nombre: Álvaro Uribe Vélez que, aunque sin ninguna acusación disciplinaria, fiscal o penal (aún), esto no lo exime de su responsabilidad política, ética y moral y la de sus distintos partidos y movimientos (Colombia Democrática, Colombia Viva, Alas, el Partido de la U, Colombia Primero), de quien se dice representa el proyecto político del paramilitarismo en Colombia.
¿Cómo es posible que el Partido Verde a través de su candidato a la Alcaldía de Bogotá quiera y acepte una alianza con un personaje que representa el proyecto político de quienes “Refundaron la Patria” y reconfiguraron el Estado colombiano como son los mafiosos políticos del narcotráfico y el paramilitarismo?
¿De qué renovación total de las costumbres políticas y recuperación de la ética pública puede hablar el Partido Verde que, aún sin sortear las dificultades de una contienda electoral por la Alcaldía de Bogotá vende sus principios y valores a un personaje que como Álvaro Uribe Vélez encarna justamente todo lo contrario?
¿Cómo espera Usted y el Partido Verde que apoye al candidato a la Alcaldía de Bogotá Enrique Peñalosa si busca aliarse con quien la justicia ha ido demostrando fue elegido en el 2002 por la intimidación, el chantaje y el asesinato a mano de los paramilitares?
¿Cómo voy a defender al candidato a la Alcaldía de Bogotá por el Partido Verde Enrique Peñalosa si al buscar una alianza con Álvaro Uribe Vélez lo que me muestra es que legitima como práctica política el fraude, la trampa y la utilización de la compra de conciencias para obtener como en el 2006 la reelección de su segundo mandato?
¿Cómo va a salir la sociedad colombiana de la ilegalidad si se pacta con un líder de la ilegalidad para ganar unas elecciones? Sería además desastroso que con Uribe Vélez se repitiera la historia de Samper Pizano: que todo ocurrió a sus espaldas.
¿De qué voto vital se puede hablar si lo que sigue imperando y promocionando el Partido Verde son las viejas y amorales prácticas electorales de la política regresándonos a la situación de votar por un X para oponernos a  Peñalosa por su alianza con el Uribismo?
Desafiar el miedo a la sanción legal en Colombia ha sido la estrategia permanente de quienes, en el marco de la ley, han acomodado la Constitución en su propio beneficio alimentando la tensión de la gente entre fines y medios. El peso de la ética depende de los resultados en la política, pero no a cualquier precio.
Antanas, tengo mucha indignación para dar y convidar. Por esto no comprendo que, delitos de lesa humanidad como los crímenes extrajudiciales (mal llamados falsos positivos) y la violación a derechos humanos universales como las interceptaciones ilegales, la persecución, el hostigamiento (mal llamadas chuzadas del DAS) los cuales son del resorte de la responsabilidad política, ética y moral de Álvaro Uribe Vélez como Presidente, ampliamente censurados por usted y los miembros de esta colectividad durante la campana del 2010, sean hoy exculpados por un fin electoral del Partido Verde a través de Enrique Peñalosa.
Los no ilegales y los no corruptos no podemos hacernos los de la vista gorda y tragarnos el sapo verde de que aquí no pasa nada” o quedarnos en el “dejé así” y menos en el “están como exagerando”. Estoy convencida como usted que la justicia es superior a la venganza, pero mientras lo primero ocurre, me resulta impensable juntarme a tomar un café con un personaje como Álvaro Uribe Vélez y aceptar la anomia e impunidad social y moral. Mi única opción es ejercer la censura social para salvaguardar mi dignidad, ética y principios.  
“Claudia López ha hecho una radiografía de la injerencia paramilitar en las elecciones de Congreso del 2002 y las locales del 2003 y el 2007. El establecimiento colombiano, o fue ajeno e impotente ante actores locales armados convertidos en rueda suelta con aspiraciones políticas propias, o justificó el uso de métodos “desagradables” para conquistar fines como la seguridad y la reactivación económica.
La discusión entre Claudia y un gobernador [Luis Alfredo Ramos] ha sido de lo más interesante: ella ha mostrado técnicamente que él no necesitaba el apoyo paramilitar para ganar y, sin embargo, lo aceptó. Por supuesto, este se ha rasgado las vestiduras. Si le creemos a Williams [el filósofo Bernard Williams], sería clave, si lo hizo, encontrar evidencia de que fue con sincera repulsa. ¿Sintieron repulsión hacia los métodos que usaron los que tuvieron en sus manos la negociación del voto de Yidis? ¿Sintieron renuencia algunos líderes regionales cuando organizaron los primeros grupos paramilitares? Si no hay censura social, el mundo tenderá a utilizar y tolerar métodos indebidos. Williams opina que, si no hay repulsión moral, lo más probable es que el político vuelva a utilizar el “medio desagradable”, aunque ya no haya causa noble que lo requiera”.
“A la gravedad de la frecuencia de comportamientos ilegales se añade la gravedad de la frecuencia con la que ciudadanos no corruptos justifican la corrupción o la consideran normal ("que roben, pero que al menos hagan obras"). Eso es tanto como decir que como el 70% de los votos electorales del Uribismo están en Bogotá, pues aliémonos con este o él para llegar a la Alcaldía de la ciudad. Pueda que esto sea político, hasta legal si se quiere, pero es absolutamente inmoral y no es limpio con nadie. Ni siquiera con los Uribistas mismos.
“El TODO VALE es la peste de cualquier sociedad”, subraya Usted, pero además el relativismo su condena. Por esto salir de la ilegalidad no puede ser negociando el voto vital.
Tal vez esperé demasiado del Partido Verde y por eso me siento defraudada. Por esto hoy me siento incapaz de cumplir con algunos deberes en calidad de afiliada al Partido Verde. No puedo acatar las prioridades y orientaciones políticas del Partido adoptadas por sus Órganos de Dirección como es la de apoyar a Enrique Peñalosa a la Alcaldía de Bogotá. No puedo difundir las decisiones adoptadas por el Partido Verde ni velar porque se respeten y cumplan sus principios porque me resulta inadmisible e imposible de explicar a los demás el por qué de una alianza con el Álvaro Uribe Vélez. No puedo “acatar y cumplir las alianzas, coaliciones y todas las decisiones políticas de carácter general del Partido por encima de los intereses particulares”, porque no puedo traicionar mis principios éticos y morales que me impiden dar un beneplácito de aceptación, confianza y legitimidad a quien instauró para el país un proyecto político en contra de la ética, la moral, los valores y el respeto, cuidado y garantía a los derechos humanos universales.
No creo que, cómo con la lechuza muerta de un balonazo en un campo de fútbol,  con el apoyo de Uribe a Peñalosa estemos exagerando quienes no lo aceptamos desde ningún punto de vista. La sola duda de buscar o aceptar esa alianza que hoy es una realidad publicitada con quien para mí es y representanta un daño irreparable en la conciencia y sentido humano del país, insisto, es incongruente. No puedo fortalecer la ignominia social

“Hoy todas las interpretaciones son válidas y las palabras sirven más para descargarnos de nuestros actos que para responder por estos” nos advirtió Ernesto Sábato. Por esto, apreciado Antanas, además de pedirle una declaración clara, directa y precisa que exprese sin ambigüedades cual es su postura frente a la actuación de Enrique Peñalosa y no un comunicado gaseoso que recuerda unos Principios que ya no se quieren cumplir, mediante esta Carta que hago pública y de manera respetuosa por Usted, le presento mi retiro formal de afiliación al Partido Verde.
Continuaré como antes del Partido Verde, en el presente y en el futuro, defendiendo la legalidad democrática, el respeto por los derechos humanos y toda acción en la búsqueda de sus garantías impidiendo que EL TODO VALE se convierta en el imperativo de vida en nuestra sociedad.   
Siempre tendré una gratitud especial por Usted porque en la contienda electoral del 2010 su visión de la política, principios éticos y costumbres morales me devolvieron el lápiz, la voz y mi participación como ciudadana en los destinos de un país, para mí, crecientemente inviable.
Con aprecio  
Gloria,

28 octubre 2010

Cuando Fernando Garavito ingresa al mundo de la Internet

Este es uno de los primero correos que envió Fernando Garavito como aprendiz de la Internet de la mano de Constanza Vieira y Felipe Osorio.

Enero 10, 2003

Apreciados amigos: 

No sé si ustedes recuerden que teníamos una cita. Como pretendiente feo en trance de conocer a una muchacha bonita, rompí la barrera del sonido preparando estas listas. Por ahora son apenas tres, las dos primeras de cincuenta nombres cada una y la tercera de trece. Hotmail no recibe sino cincuenta direcciones por grupo. Y en mi archivo tengo todavía 128 mensajes sin contestar, que posiblemente van a formar dos listas y media más. En total, la próxima semana tendremos tal vez cinco listas de 50 nombres. A los que hoy faltan, les remitiré mi artículo antes del miércoles (espero), y les pondré una nueva cita para de hoy en ocho días.  Esas 250 personas conformarán nuestra primera base de lectura. A partir de ahí intentaremos todo lo demás, desde la integración de grupos más amplios hasta una página web. Aunque voy rápido, no avanzo tanto como quisiera. De cualquier modo, espero tener con cada corresponsal una relación personal. Más que cuatro o cinco mil nombres anónimos, me importa que seamos amigos y que pensemos, entre todos, cómo aprovechar mejor un universo que nos reunió en torno a un incidente desafortunado.  La columna que ahora inicio tiene, y tendrá, mil palabras. La de El Espectador tenía 650. Creo que el número que he escogido permite recitar aquello de “ni tanto que queme el santo, ni tanto que no lo alumbre”. Hay quienes dicen “ni tan poco que no lo alumbre”. Pero suena horrible.  Claudia Cadena me pidió que bautizara el archivo de una determinada manera para que lo pudieran leer los usuarios de Macintosh sin los problemas que les acarrea su exclusividad. Traté de hacerlo, sin lograrlo. Tal vez desde la próxima semana entienda de qué se trata, y pueda atender esa instrucción. Constanza Vieira y Felipe trataron de ayudarme a abrir un grupo yahoo. Seguí sus instrucciones hasta que me di, de manos a boca, con la muralla china. Más o menos sentí lo que debieron sentir los mongoles frente a esa otra forma de eternidad. Seguiré intentando vencer esa resistencia. Gabriel Ruiz, Pedro J. García y otros varios (perdónenme. Pero no tuve tiempo de revisar todo el listado) me han ofrecido ayuda para iniciar la página web. Creo que el lunes 20 podremos comenzar en forma esa tarea.  Esas son mis noticias. Les agradezco su solidaridad, su amistad, su confianza. Trataré de responderles en la mejor forma posible. Por ahora, siguiendo las instrucciones de Constanza, les enviaré mi artículo por CCO. Ella me indicó qué traducía “Con Copia Oculta”. ¡Por favor! No sé qué hago metido en este mundo, si pertenezco al de los linotipos de plomo derretido. Pero, bueno, buscaré la forma de ponerme al día lo antes posible. Con ese sistema pretendo que la avalancha de propagandas incómodas que circulan por la red no llegue a sus pantallas por culpa mía. A mi turno, les pido que, como ocurrió en las dos últimas semanas, le reenvíen el artículo a todas aquellas personas que ustedes consideren convenientes (e inconvenientes). De esa manera abarcaremos un espectro mucho más amplio que el que yo intuyo. Así se organizaron los Tupamaros, y así lograron desestabilizar a un régimen de oprobio. (Sobra decir que este es un régimen de oprobio). 
En fin, ahí vamos. Espero que este artículo coyuntural no se convierta en una directriz de nuestro intercambio. Porque detrás de estos pequeños episodios insignificantes, estamos nosotros, con nuestro deseo legítimo deseo de ver claro. 
Un cordial saludo, 
Fernando Garavito 
P.D. En caso de que alguno de ustedes quiera que su nombre desaparezca de estas listas, le ruego avisarme. Procederé a complacerlo de inmediato. 

05 diciembre 2007

Estoy cansada de sufrir


"Mañana lluviosa, como mi alma. Selvas de Colombia, miércoles 24 de octubre 8:34 a. m. Mi mamita adorada y divina de mi alma. 
Todos los días me levanto dándole gracias a Dios por tenerte. Todos los días abro los ojos a las 4:00 a. m. y me preparo para estar bien despierta para oír tu mensaje en la cantera de las 5. Esa es mi ilusión diaria, oír tu voz, sentir tu amor, tu ternura, tu constancia, y entrega en el compromiso de no dejarme sola, todos los días le pido a Dios que te bendiga, que te cuide, te proteja, que me permita algún día tener la oportunidad de consentirte en todo, darte gusto en todo, tenerte como una reina, al lado mío, porque no soporto la idea de volverme a separar de ti. Esta es una selva muy tupida, difícilmente entran los rayos del sol. Pero es desierta en afecto, solidaridad, ternura, por eso tu voz es mi cordón umbilical con la vida. Sueño con abrazarte tan fuerte que quede incrustada en ti. Sueño con decirte mamita, nunca más ni en esta vida ni en la otra, volverás a llorar por mí. Porque le he pedido mucho a Dios que me permita demostrarte todo lo que significas para mí. Y cuidarte, y no dejarte un instante sola. En mis planes de vida, si llega algún día la Libertad, quiero mamita que pienses en vivir con nosotros, o conmigo, no más mensajes, no más teléfonos, no más distancia, no quiero que exista ni un metro de distancia entre tú y yo porque sé que todos pueden vivir sin mí, menos tú. De esa ilusión de las dos, me nutro a diario, ya veremos cómo Dios abre caminos y nos organizamos, pero lo primero que quería decirte es que sin ti, no hubiera aguantado hasta hoy. A diario me preguntas cómo es mi vida. Yo sé que Pinchao te dio muchos detalles y lo bendigo y le agradezco por haberte contado todo. Siento gran admiración por Pinchao. Lo que logró es algo heroico. Algún día, si Dios quiere, le daré un tremendo abrazo, como aquel que no pude darle cuando se fue del campamento. Ayúdalo en todo lo que puedas. Sobre todo si necesita asilarse. Dile cuánto lo quiero y las gracias que le he dado a Dios de que saliera vivo de su hazaña. Bien, las cosas desde la fuga de Pinchao se endurecieron para nosotros. Las medidas se extremaron y eso ha sido terrible para mí. Me separaron de las personas con las cuales me entendía, con las cuales tenía afinidad y afecto y me pusieron en un grupo humano muy difícil. Estoy mamita cansada, cansada de sufrir, he sido o tratado de ser fuerte. Estos casi seis años de cautiverio me han demostrado que no soy ni tan resistente, ni tan valiente ni tan inteligente ni tan fuerte como yo creía. He dado muchas batallas, he tratado de escaparme en varias oportunidades, he intentando mantener la esperanza, como quien mantiene la cabeza fuera del agua. Pero mamita, ya me doy por vencida. Quisiera pensar que algún día saldré de aquí pero me doy cuenta que lo de los diputados, que tanto me ha dolido, me puede pasar en cualquier momento. Pienso que eso sería un alivio para todos. Siento que mis niños están en sus vidas en stand-by esperando que yo salga, y tu sufrimiento diario, y el de todos, hace que la muerte me parezca una dulce opción. Estar con mi papito, cuyo duelo no termino de hacer porque todos los días desde hace cuatro años lloro su muerte. Siempre pienso que ya al final voy a dejar de llorar, que ya cicatrizó. Pero el dolor vuelve y se me echa encima, como un perro traicionero y vuelvo a sentir que se me despedaza el corazón. Estoy cansada de sufrir, de llevarlo por dentro todos los días, de decirme mentiras a mí misma, de que pronto esto va a terminar, y de ver que cada día es igual al infierno del anterior. Pienso en mis niños, en mis tres niños, en Sebastián, en Mela, y en Loli. Tanta vida ha pasado entre nosotros, como si la tierra firme fuera desapareciendo en la distancia. Son los mismos y ya son otros, y cada segundo de mi ausencia, de no poder estar ahí para ellos, de consentirles las heridas, de no poder aconsejarlos, o darles fuerzas, paciencia y humildad golpes de la vida, todas las oportunidades perdidas de ser su mamá, me envenenan los momentos de infinita soledad como si me pusiera con suero de cianuro, gota a gota, por entre las venas. Mamita, este es un momento muy duro para mí. Piden pruebas de supervivencia a quemarropa y aquí estoy escribiéndote mi alma tendida sobre este papel. Estoy mal físicamente. No he vuelto a comer. El apetito se me bloqueó. El pelo se me cae en grandes cantidades. No tengo ganas de nada. Y creo que esto último es lo único que está bien: no tener ganas de nada. Porque aquí en la selva la única respuesta a todo es "NO". Es mejor entonces no querer nada para quedar libre al menos de deseos. Hace tres años estoy pidiendo un diccionario enciclopédico para leer algo, aprender algo, mantener la curiosidad intelectual viva, sigo esperando que al menos por compasión me faciliten uno, pero es mejor ni pensar en eso. De ahí para adelante cualquier cosa es un milagro. Hasta oírte por las mañanas es un milagro, porque el radio que tengo es muy viejo y dañado. Trata siempre de pasar como lo haces al principio del programa, ya después el radio coge muchas interferencias, y a partir de las 05:20 ya no puedo sino adivinar lo que estás diciendo. También cuando haya información importante (como el matrimonio de Astrid) repítelo en varios mensajes. Yo no vine a enterarme de lo de Astrid y Daniel sino en la penúltima Navidad que estuviste allá y me mandaron mensajes desde la station desk y ahí estuve por fin como en la casa! Seguro lo habías mencionado y ese mensaje no lo oí.Ahora que volví al tema de la radio quiero pedirte mamita linda que les digas a los niños que quiero que me manden tres mensajes semanales, los lunes, los miércoles y los viernes. Que te manden dos renglones a tu correo Internet y tú me los lees. Nada trascendental, sólo lo que puedan y se les ocurra escribir de afán y escrito "mamita hoy está el día divino, voy almorzar con María, la quiero mucho, sé que te va a encantar", "estoy rendida pero hoy aprendí mucho en una clase que me encanta de nuevas técnicas de filmación". No necesito nada más pero sí necesito estar en contacto con ellos. De hecho cada día, espero con anhelo a ver si vas a mencionarlos o si hablaste con ellos. Es lo que más me da felicidad, es lo único que realmente me importa saber. Es la única información vital, trascendental, imprescindible. Lo demás ya no importa. Quiero que Sebas también escriba. Quiero saber en qué está: trabajo, vida afectiva, etc. Ah! y estoy 100% para que no me llames a la madrugada del domingo. Yo sufro mucho pensando en tu trasnocho, y las horas de espera, y el cansancio, y todo. Yo sigo oyendo el programa por solidaridad con los demás, pero descanso sabiendo que tú estás calientita, dormida en tu camita.Bueno, como te decía, la vida aquí no es vida. Es un desperdicio lúgubre de tiempo. Vivo, o sobrevivo, en una hamaca tendida entre dos palos, cubierta con un mosquitero y con una carpa encima, que oficia de techo, con la cual puedo pensar que tengo una casa. Tengo una repisa donde pongo mi equipo, es decir el morral con la ropa y la Biblia que es mi único lujo. Todo listo para salir corriendo. Aquí nada es propio, nada dura, la incertidumbre y la precariedad son la única constante. En cualquier momento dan la orden de empacar y duerme uno en cualquier hueco, tendido en cualquier sitio, como cualquier animal. Esos momentos son especialmente difíciles para mí. Inmediatamente me da diarrea, puros nervios, ya ve que eso me sucede y ya lo integro al asunto sin pararle más bolas. Pero me sudan las manos y se me nubla la mente, termino haciendo las cosas dos veces más despacio que lo normal. Las marchas son un calvario porque mi equipo es muy pesado y no puedo con él. A veces los guerrilleros llevan cosas mías para aliviarme la carga y me dejan "los tarros", es decir lo de aseo que es lo que más pesa, pero todo eso es estresante, se pierden mis cosas o me las quitan, como el bluyín que Mela me había regalado de Navidad, con el que me cogieron. No lo volví a ver. Lo único que he podido salvar es la chaqueta, y ha sido una bendición porque las noches son heladas y yo no sé que más echarme encima para no sentir frío. Antes disfrutaba la ida a baño al río. Como soy la única mujer del grupo me toca prácticamente vestida, shorts, brasier, camiseta, botas, así me vea como las abuelitas nuestras. Antes me gustaba nadar en el río. Ya ni siquiera tengo aliento para eso. Estoy débil, friolenta, parezco un... acercándose al agua. Yo que tanto adorada el agua ni me reconozco.Durante el día tenía la costumbre de sacar unas dos horas, casi... a hacer ejercicio. Me había inventado un aparatito, como un ban... hecho de palos, que lo... "step" pensando en los ejercicios. La idea es subir y bajar como si fuera un escalón. Tiene la ventaja de que no se necesita mucho espacio para hacerlo, porque hay veces los campamentos los hacen tan pequeños que queda uno prácticamente encima de otro prisionero. Pero desde que separaron los grupos no he tenido el interés ni la energía para hacer nada. Hago algo de estiramiento porque el estrés me bloquea el cuello y me duele mucho, con los ejercicios de estiramiento, el split y demás, logro aliviar un poco la tensión del cuello. Eso es todo, mamita. Yo trato de guardar silencio, hablar lo menos posible para evitar problemas. La presencia de una mujer en medio de prisioneros que llevan ocho y diez años cautivos es un problema. Oigo en una tarta RFI y la BBC, escribo poquito porque los cuadernos (...) eso es una tortura. Ya he quemado como cuatro. Además en las requisas también le quitan a uno lo que uno más quiere. Una carta que me hizo.... escrita después de la última prueba de supervivencia en el 2003, los debe...de Anastasia y Stanis, las fotos de Mela y Lon, el escapulario de mi papá,.... Programa de gobierno con 190 puntos que habría ido alistando durante estos años, todo me lo quitaron. Cada día me queda menos de mí misma. Los demás detalles ya Pinchao te los comentó. Todo es duro. Esa es la realidad. Es importante que le dedique estas líneas a aquellos seres que son mi luz, mi oxígeno, mi vida. A quienes me mantienen con la cabeza afuera del agua y no me dejan ahogarme en el olvido, la nada y la desesperanza. Ellos son mis hijos, Astrica y mis chiquitines, Fab, Tía Nancy y Juanqui. A mis hijos, los tres, Sebastián, Mela y Loli, dales primero mi bendición, para que los acompañe en cada paso que den. Todos los días estoy en comunicación con Dios, Jesús y la Virgen. A Dios los encomiendo para que nunca les falte, y para que nunca se aparten de él. Diles que no han vivido... de alegría en este duro cautiverio. Aquí todo tiene dos caras, la alegría y con dolor, la felicidad es triste, el amor alivia y abre heridas nuevas, andar es vivir y morir de nuevo. Durante años no pude pensar en los... porque el dolor de la muerte de mi papá copaba toda mi capacidad... cuando pensaba en ellos sentía que me asfixiaba, que no podía respirar, entonces me decía "Fab está ahí, él cuida todo, no hay que pensar". Casi me enloquezco con la muerte de mi papá. N... hablar con Astrica para hacer mi duelo. Nunca supe cómo fue... si me dejó un mensaje, una carta, como una bendición. Pero lo que sí me ha aliviado mi tormento es pensar que se fue confiando en Dios y que un día volveré abrazarlo. De eso estoy segura. Sentirte fuerte ha sido para mí, mi fuerza. Yo no oí mensajes sino hasta que me unieron con Lucho, Eladio Pérez, el 22 de agosto del 2003 (Día del cumpleaños de su hija...) hemos sido amigos entrañables, nos separaron en agosto. Pero durante todo ese tiempo él fue mi apoyo, mi escudero, mi hermano.Diles a... Sergio, Laura, Mananita y Carope, que los llevo en mi corazón como si fueran de mi familia). Desde esa época he oído tus mensajes con la más increíble constancia, nunca me has fallado. Dios te bendiga. Te decía, durante años no pude pensar en los niños por el dolor horrendo que me producía no estar con ellos. Hoy ya puedo oírlos y sentir más alegría que dolor. Los busco en mis recuerdos y me nutro de las imágenes que guardo en mi memoria de cada una de sus edades. En cada cumpleaños, les canto el happy bhirtay. Solicito que me permitan hacer una torta. Antes me colaboraban y yo hacía algo como para marcar la fecha. Pero desde hace tres años siempre que pido, la respuesta es no. Igual si traen una galleta o la comida cualquiera de arroz y fríjol, que es lo usual, con eso hago de cuenta que es una torta y le celebro en mi corazón su cumpleaños (...).(...) Mamita, son tantas las personas a las que quiero darles las gracias por acordarse de nosotros, por no habernos abandonado. Durante mucho tiempo hemos sido como los prosos que afean el baile, los secuestrados no somos un... me "políticamente correcto", suena mejor decir que hay un ser fuerte frente a la guerrilla, aún si se sacrifican algunas vidas humanas. Ante eso, el silencio. Solo el tiempo mide abrir las conciencias y eleva los espíritus. Pienso en la grandeza de los Estados Unidos, por ejemplo. Esa grandeza no es el fruto de la riqueza en tierras, materias primas (...) sino el fruto de la grandeza del alma de los líderes que moldearon la nación. Cuando Lincoln defendió el derecho, a la vida y a la libertad de los esclavos negros de América, también se enfrentó con muchas Floridas y Praderas. Muchos intereses económicos y políticos que consideraban eran superiores a la vida y a la libertad de un puñado de negros. O Lincon ganó y quedó impreso en el colectivo de esa nación prioridad de la vida del ser humano sobre cualquier otro interés. En Colombia todavía tenemos que pensar de dónde venimos, quiénes somos y a dónde queremos ir. Yo aspiro a que algún día tengamos esa sed de grandeza que hace surgir a los pueblos de la nada hacia el sol. Cuando seamos incondicionales frente a la defensa de la vida y la libertad de los nuestros, es decir cuando seamos menos individualistas y más solidarios, menos indiferentes, más comprometidos, menos intolerantes y más compasivos (...) entonces creo que ese día seremos la Nación grande que todos quisiéramos que fuéramos. Esa grandeza está ahí dormida en los corazones, pero los corazones se han endurecido y pesan tanto que no permiten sentimientos elevados. Pero hay mucha gente que yo quisiera agradecer, porque está contribuyendo a despertar los espíritus y a engrandecer a Colombia. No puedo mencionarlos a todos, al presidente Alfonso López y, en general, a los ex presidentes liberales. Pero el presidente López porque su muerte ha sido especialmente dolorosa para nosotros. También he lamentado no poder volver a abrazar a Hernán Echavarría; de quien tanto aprendí, a quien tanto le debo. Sea este el momento para manifestarle mi admiración y profundo afecto. A las familias de los diputados, de Juan Carlos Narváez, C. Alberto Giraldo, C. Alberto Barragán, Alberto Quintero, A. Charry, Nacianceno Orozco, Rufino Varela, Héctor Fabio Arismendi, Ramiro Echeverri, John Jairo Hoyos, Edison Pérez. A cada uno lo tengo en mis oraciones y no los olvido ni un minuto, como un homenaje a la vida, que me queda en mí y que les pertenece a ellos. Mamita, ya vinieron por las cartas. No voy a alcanzar a escribir todo lo que quisiera. A Piedad y a Chávez, todo, todo mi afecto y mi admiración. Nuestras vidas están ahí, en el corazón de ellos que sé que es grande y valeroso. Al presidente Chávez, yo quisiera contarle tantas cosas, y sobre todo, cómo disfruto de su manera de ser espontánea y generosa, cuando lo oigo por la radio en Aló Presidente. Me tocó cuando llegaron los niños vallenatos a cantarle. Fue un momento sublime de ternura y hermandad en los colombianos y venezolanos. Gracias por haberse interesado por una causa que es la nuestra y que es tan poco llamativa porque el dolor ajeno, cuando hace parte de las estadísticas no le interesa a nadie. Gracias Presidente.Gracias también a Álvaro Leyva. Estuvo él cerca pero las fuerzas que abogan contra la libertad de este puñado de olvidados es como un huracán que todo lo quiere derribar. No interesa. Su inteligencia, su nobleza y su constancia, ha hecho reflexionar a muchos y aquí más que de la libertad de unos pobres locos condenados en la selva, se trata de tomar conciencia de lo que significa defender la dignidad del ser humano. Gracias Álvaro.Gracias a Lucho Garzón por su compromiso, su compasión, su generosidad y su constancia. Aquí también las luciérnagas encendieron la selva a la hora del concierto. Aquí también contamos con voz de la esperanza.Gracias a Gustavo Petro por recordarnos con fotos en el re... y en sus discursos y cada vez que puede. Y lo mismo a tantos amigos que nos ayudan con sus comentarios de apoyo y de ánimo, desde el Polo y el Partido Liberal, Gracias a todos por no dejar al olvido, por no resignarse al olvido de los secuestrados (...).(...) Gracias a quienes no han dejado de abanderar la causa de la libertad. En especial a Julio Sánchez Cristo(...) a Daniel Coronell (...) a Juan Gabriel Uribe (...) y es que nosotros les debemos demasiado a los medios. Es por ellos que no nos hemos vuelto locos en la sola soledad de la selva. A Erwin Hoyos (...) agradecimientos constantes y acumulativos por el programa la voces del secuestro, cuyas miles de horas transmitiendo mensajes de nuestras familias equivalen a miles de horas de receso a la angustia y a la desesperanza. Dios lo bendiga. Lo mismo a Nelson Moreno, Hernando Obando y Manuel Fernando Ochoa y todos los miembros de la "carrilera de las 5" (... ) también quiero decirle a Darío Arismendi que todos aquí somos concientes y agradecemos su empeño en mantener nuestro recuerdo vivo. Gracias por mantener la mano tendida. Su voz es la única verdadera fuerza para salir vivos de aquí porque es la voz que reclama y pide cuenta (...) A Juan Gossaín, cuantas veces hemos sentido que el sufrimiento nuestro él lo entiende y lo hace suyo, y lo siente, y lo transmite, haciendo que esta prueba que nos tocó vivir quede aliviada con la compañía de millones de colombianos (...) en los amigos de Todelar, en C. Guillermo Troya y todo su equipo hemos encontrado interés y compromiso (...) quisiera nombrarlos a todos pero se me acabó el tiempo... no quiero despedirme sin mandarle un abrazo fraternal a Monseñor Castro, lo mismo que al padre Echeverri. Siempre han estado dando la batalla por nosotros. Siempre han hablado cuando el silencio y el olvido nos tapan más que la selva misma (...). Mi corazón también le pertenece a Francia. Y el también "mon coeur apartient a la France. Ma douce France qui m´a tant donné''. Escribo en español para no crear suspicacias que dificulten el tránsito de esta carta. Cuando pienso en Dios y pienso en su bendición sobre todos nosotros, pienso en Francia. La providencia busca expresarse a través de canales de sabiduría y de amor. Desde el inicio de este secuestro Francia ha tenido la voz de la sabiduría y del amor. Nunca se ha dado por vencida, nunca ha aceptado el paso del tiempo como la única solución, nunca ha claudicado en la defensa de nuestro derecho a ser defendidos. Cuando la noche es la más oscura, Francia fue el faro. Cuando era mal pedir por nuestra libertad, Francia no se calló, cuando acusaron a nuestras familias de hacerle daño a Colombia, Francia les dio apoyo y consuelo. No podríamos creer que es posible salir algún día libre de aquí si no conociera la historia de Francia y de su pueblo. Le he pedido a Dios que me nutra de la misma fuerza con la que Francia ha sabido soportar la adversidad para sentirme más digna de ser contada entre sus hijos. Quiero a Francia con el alma, las raíces de mi ser buscan nutrirse de los componentes de su carácter nacional, siempre buscando guiarse por principios y no por intereses. Quiero a Francia con mi corazón porque admiro la capacidad de movilización de un pueblo que como caminiuos, entiende que vivir es comprometerse. Hoy Francia se ha comprometido por los secuestrados en las selvas de Colombia, como también lo ha hecho por An Sang Su Ki o por Ana Polikouskaya. Siempre en búsqueda de la justicia, de la libertad, de la verdad. Quiero a Francia con mi reflexión, porque hay en Francia la elegancia de la constancia para que no parezca terquedad, y la generosidad del compromiso para que no caiga en la obsesión. Mi amor incondicional eterno a Francia y al pueblo de Francia es la mejor expresión de mi gratitud. No soy digna ni merezco el cariño que me han brindado y me siento muy poca cosa para si quiera aspirar al respaldo de tantos corazones. Me tranquilizo pensando que el compromiso de Francia es el compromiso con otro pueblo que sufre, es el derecho de auxiliar a otros seres humanos ante el dolor. Es la decisión de actuar frente a lo inaceptable, porque definitivamente todo lo que ha sucedido es simplemente inaceptable. Todo lo que ha sucedido acá es inaceptable. El presidente Chirac nos acompañó durante muchos años. Siempre firme, siempre claro, siempre compasivo. A él y a Dominique de Villepin, los llevo en mi corazón, todos estos años han sido terribles, pero no creo que podría seguir aún viva sin los compromisos que nos brindaron a todos los que aquí vivimos muertos.El presidente Sarkozy ha tomado el liderazgo de profundos cambios en Francia. Estoy convencida que la fuerzas de sus convicciones y la nobleza de sus sentimientos alumbran corazones y mentes. Sé que lo que estamos viviendo está lleno de incógnitas, pero la historia tiene sus propios tiempos de maduración y el presidente Sarkozy está parado sobre el meridiano de la historia. Con el presidente Chávez, el presidente Bush y la solidaridad de todo el continente, podríamos presenciar un milagro. Durante muchos años he pensado que mientras esté viva, mientras siga respirando tengo que seguir albergando la esperanza. Ya no tengo las mismas fuerzas, ya me cuesta mucho trabajo seguir creyendo, pero quiero que sientan que lo que han hecho por nosotros ha hecho la diferencia. Nos hemos sentido seres humanos. Gracias. Mamita, tendría más cosas para decirte, explicarte que hace tiempo no tengo noticias de Clara y de su bebé. Dile a Pinchao que te dé detalles. Él te contará todo. Es importante que valores lo que te comenta y tengas la posibilidad de poner distancias. Sé que has tenido contacto con la mamá de Marc Gonzalvez. Él es una persona demasiado especial, de una gran calidad humana. Dile que le mande mensajes por la carrillera, ellos oyen el programa. Yo creo que todos lo hacemos. Ya estoy con otro grupo, pero quiero mucho a Marc, para que le cuentes a Jo que su hijo está bien. Bueno, no quisiera despedirme. Dios quiera que llegue esto. Te llevo en el alma mi mamita linda. Una última recomendación: cualquier cosa económica que Astrid lo maneje (estilo premios o cosas así).También he pensado que si mi apartamento está vacío y si no se pagan las cuotas, por qué no te vas para allá? Por lo menos eso sería una preocupación menos. Si algo me quieres comentar por radio algo que sea personal, dímelo en francés, para que yo capte de que me vas a hablar y si quieres en español podríamos hablar del "tío Jorge" por ejemplo, y yo entendería. Bueno mamita, Dios nos ayude, nos guíe, nos dé paciencia y nos cubra. Por siempre y para siempre. Tu hija".
Carta que dirije Ingrid Betancourt a su mamá, la Señora Yolanda Pulecio y que forma parte de los documentos que prueban que aún esta con vida, luego de seis años de cautiverio como víctima de un secuestro perpetrado por las FARC el 23 de febrero de 2002. El texto integro de la Carta que aquí aparece y la fotografía, fueron publicadas por la Revista Semana (12/01/2007-1335). El 25 de diciembre Ingrid cumplirá 45 años y, al parecer, aún estará bajo esta condenable e inhumana condición de cautiverio.