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viernes, 28 de septiembre de 2018

¿Cuántos porros se arman con 20 gramos de marihuana?



Así como ocurre con el café, el tabaco y el whisky, los consumidores de marihuana deberíamos tener la posibilidad de conocer la calidad, variedades y origen del  producto en lugar de que se sigan inventando decretos para penalizar el consumo. Eso es prevención y salud pública, lo demás es más de lo mismo que no ha servido.

¿Cuántos porros se arman con 20 gramos de marihuana? 

Hace cuatro años atrás me hice esta pregunta impulsada por la necesidad de conocer, claramente, las reglas que la Constitución me señala como consumidora.

No encontré la respuesta entre otros consumidores, tampoco en el policía con el que conversé, casualmente, mientras desviaba el tráfico en la calle 12 con carrera 7 en Bogotá esperando el arribo de un numeroso grupo de marihuaneros que iban camino a la Plaza de Bolívar. 

Entre sorprendido e incrédulo el hombre me mira, ríe entre dientes y guarda silencio. No daba crédito a mi pregunta. Insistí. En serio, agente, explíqueme: ¿Cómo sabe usted al ojímetro cuantos son 20 gramos de hierba?

Finalmente, y de buen agrado, acepta mi conversación que no entrevista y muy seguro me dice: pues mire, 20 gramos de marihuana es esto, mostrándome las dos primeras falanges de su dedo índice. 

¡¿Qué?! ¿En serio? ¿Qué medida es esa? Y, otra vez, me enseña la "cantidad" con su índice derecho. Noooooo agente, exclamé entre risas. Usted no se imagina la mano de líos que  va tener. En cambio yo si se, perfectamente, que cantidad son 20 gramos.

La respuesta no hizo más que confirmar lo que mi intuición me llevó a indagar: la policía en la calle no tiene la menor idea qué son 20 gramos de marihuana. Y lo que es peor: muchísimos consumidores tampoco. ¿Y, si eso es así, cómo carajos es que están controlando el porte permitido?


Mientras llegó la protesta y con esta la inesperada foto, conversamos sobre el tema. 

Le enumeré algunos de los problemas que tendría -según mis básicos conocimientos constitucionales-, por detener a alguien sin conocer qué cantidad eran 20 gramos de marihuana

Sería la primera en meterlo en en problemas, le dije.

Pese a la evidente comprobación el agente intentó convencerme de que la institución los capacitaba cada vez que salía un nuevo decreto o ley para aplicarla.  

La marcha tenía como propósito festejar que Uruguay había legalizado la producción y la venta de marihuana, también, soñar. Este podría ser nuestro camino, o que por lo menos se legislara sobre la cannabis medicinal como en efecto ocurrió tres años después. 

En julio de 2016 Colombia se convertiría en el cuarto país de Latinoamérica en legalizar la marihuana para uso medicinal y científico, de manera segura e  informada, mediante la Ley 1787. El Senador Juan Manuel Galán ponía al país a avanzar en serio.  

Sin embargo, los intentos (fallidos) por penalizar y eliminar derechos constitucionales adquiridos no han cesado. Son conocidas las tentativas contra esta legislación, el aborto y la eutanasia del destituido corrupto Alejandro Ordoñez, Procurador General.

Aunque la conversación con el agente ocurrió un día después (Dic/2013) de que Uruguay se convirtiera “en la primera nación del mundo en regular la producción, venta y consumo de la marihuana”, repetí la misma pregunta a otro policía esta semana. Tampoco sabía la respuesta.  

¡Ojo! Portar 20,01 gramos de cannabis lo convierten en narcotraficante 

Es claro, hasta ahora, que no se puede portar más de 20 gramos de marihuana (que es distinto al consumo mínimo). También, la taxativa prohibición de fumar mota en espacios públicos. Muchísimo menos, promover o facilitar el consumo de niños y adolescentes menores de edad. 

Pero, llevar un moño de más del porte permitido de 20 gramos, esto es, 20,01 según lo establece-ría el anunciado y enmarañado decreto presidencial de Iván Duque, no solo implicará su decomiso, sino que esto nos convertirá, de manera automática, en narcotraficantes.

Las 22 consideraciones presentadas de manera desordenada en el decreto por sancionarse le dan sustento a los cuatro artículos, igualmente confusos y enredados, que autoriza a la policía a requisas bajo sospecha y al decomiso arbitrario.  

Y aunque la dosis para uso personal según lo dispuesto por la Corte Constitucional en su  Sentencia C-221 de 1994 Ley 30 de 1986, “es la cantidad de estupefacientes que una persona porta o conserva para su propio consumo”, el riesgo para los consumidores sigue siendo el mismo antes y después del anunciado decreto.

¿Cómo lidiar con la ignorancia de unos y de otros sobre las reglas del acuerdo social y los límites que señala la Constitución? 






Así como es absurdo que sea legal portar 20 gramos de marihuana, pero ilegal si te pillan comprando, ¿cómo distingue un policía entre un consumidor, un jíbaro y un distribuidor si no diferencia que un solo porro (por más robusto que se haga) no son 20 gramos?

¿Será que en adelante la policía portará una báscula de precisión para pesar la mota cada vez que sospeche que una persona lleva algo más que lo que está permitido portar para confiscarla? 

No porte 20 gramos y tampoco fume en la calle: no de papaya 

En Colombia hay 1.5 millones de personas entre 12 y 65 años que consumen cannabis al año y 1.1 millones al mes, según me informa Julián Quintero, director de la Corporación Acción Técnica Social ATS, entidad con Estatus consultivo especial del Consejo Económico y Social de la ONU ECOSOC.

Según el reciente Informe Anual Global Drug Survey 2018 publicado en el portal de ATS, el mayor número de consumidores en Colombia –"un 43% de los encuestados– desean consumir menos cannabis en el 2019 y un 28% dice que piensa buscar ayuda para lograrlo".

Para el empresario David Jiménez, distribuidor del banco de semillas europeo Sweet Seedsla clave de ser un marihuanero saludable y sin líos es el consumo responsable: un asunto que tiene que ver con el momento, el tiempo y el lugar. 

Es mejor sembrar, que portar. Si sabe lo que siembra, sabe lo que fuma. Hay que valorar todos los beneficios de salud, financieros y de seguridad, sostiene Jiménez.



Lo que en última propone Jimenez es lo mismo que el 1er. Presidente de los EEUU, George Washington, hizo en 1765: plantó y cosechó, personalmente, el cáñamo.

Así consta en su diario personal: “12 y 13 de mayo. He plantado cáñamo en la hondonada cenagosa cerca al pantano. 7 de agosto. He comenzado a separar el cáñamo masculino del femenino en aquel lugar –quizás demasiado tarde”. (The Book of Grass. An Antohology of Indian Hemp. Peter Owen 1967. Londres. Editorial Anagrama, traducida al español 1977). 

La política de legalización para uso recreativo ha dado resultados importantes en la reducción de las detenciones y el aumento del empleo en los EEUU, según reveló la directora de Drug Policy Alliance en EEUU Hannah Hetzer.

En este sentido, mientras la funcionaria considera que "Colombia tendría que avanzar en la despenalización a las personas que consumen", el presidente Iván Duque inventa una política desde un decreto para perseguir y reprimir a los consumidores.

Según explicó Hetzer a la Revista Semana, la política de legalización del uso recreativo de cannabis en EEUU generó en los últimos cuatro años entre 165.000 y 230.000 empleos legales y una “reducción importante en el número de capturas por consumo y uso de marihuana”. 

“Llevamos casi un siglo con estas y no hemos visto una baja en el consumo, la producción, o el cultivo. Además, han tenido una serie de consecuencias nefastas como la violencia que producen los mercados ilícitos, homicidios y corrupción.

La creación de políticas como la aspersión aérea y el uso del glifosato [que retomará Duque], han dañado el ambiente, a las comunidades y sus tradiciones en varios países”.

Plaza de Bolívar - Concentración en defensa de los 20 gramos
Volvamos a los 20 benditos gramos. ¿Habrá cárcel para tanto marihuanero?

“Los jueces no vamos a enviar a la cárcel como delincuentes a consumidores de droga", anunció el presidente de la Sala Penal de la Corte Suprema Luis Antonio Hernández. 

En entrevista con la Revista Semana el Magistrado subrayó qué "legalizar la marihuana solo solucionaría la mitad de los problemas por consumo de drogas".

“El problema no se resuelve estableciendo cuál es la cantidad necesaria que debe tener consigo un consumidor, sino simple y llanamente probar, en el caso concreto, que la droga que se tiene consigo es para tráfico”, precisó el Magistrado Hernández. 

“Si un decreto lograra acabar con el narcotráfico y lograra acabar con el consumo de drogas, eso sería fantástico. Eso sería lo más grande que se hubiera hecho en todos los tiempos”.

Lo que se colige, tanto del proyecto de Ley “para liberar a los niños de las drogas” del Fiscal General abogado Néstor Martínez Niera, como del decreto de Duque, es que los dos tienen severos (¿y convenientes?) problemas para distinguir entre un consumidor, un jíbaro y un distribuidor de “sustancias psicoactivas ilícitas”.

¿Qué hacer con semejante "tremenda confusión" en manos de agentes de policía y sus conocidas "manías" de los falsos positivos? ¿Cuántos porros plantaran en las mochilas para negociar la apetitosa multa de $208.000 sobre cualquier cantidad que se porte?

Es vox populi que todas las políticas de prohibición en el planeta han fracasado. Sin embargo, los gobernantes de turno en Colombia, persisten en "darse por la cabeza" y no propiamente con un bareto. ¿Por qué?

“La marihuana es la sustancia ilegal más consumida en el mundo y es evidente que el cambio de legislación global ha generado un contexto diferente para el consumo, así como ha aumentado la curiosidad por consumirla, también ha aumentado la capacidad de regulación y de reducir los efectos dañinos de su consumo". (UNODC).

"El conocimiento sobre los daños derivados de la potencia y la vía de administración ha permitido que la vaporización gane cada vez  más espacio y cada día se fume menos hierba y el CO2 que este produce”, sostiene la Corporación ATS.

Está más que comprobado. No será por vía de la confiscación, las multas y la represión a los usuarios como se controlará el consumo de marihuana y drogas como la cocaína entre los niños y adolescentes menores de edad. 

Alguna vez, cuando al fin comprendan lo rentable y buen negocio que es es la prevención, esta se pondrá de moda y se solucionarán muchos o casi todos los problemas que en salud pública tenemos en Colombia.  

Y, al fin, ¿Cuántos porros son 20 gramos de marihuana?

Sí son del tamaño y grosor de como yo los armo (ver fotos), serían 20 cigarros. Pero, si los suyos son más robustos y le quedan mejor armados, podrían ser varios menos. El consumidor debe ser responsable de reconocer la cantidad.

Un porro no son 20 gramos. Tampoco la cantidad que estime al ojimetro un agente. 

El derecho a portar esa cantidad está protegido por la Constitución y la Ley. El conocimiento de los derechos y deberes en todo ámbito de la vida es el mejor escudo ante cualquier posible arbitrariedad. 

¿Hasta cuando continuarán las perdidas humanas y el gasto inútil de recursos aplazando la indefectible legalización de la hoja de coca y la cannabis?



Autora, entrevistas y fotos: Gloria Ortega Pérez @Bunkerglo
Edición de video: Carmenza Castillo.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

"A otro perro con ese hueso", le dice periodista Gonzalo Guillen al abogado Martínez Neira

Nota. Previendo lo que en efecto ocurrió ayer en la mañana, Sentipensantes, con un manifiesto sentido solidario y de preservar el derecho a la información por parte de la ciudadanía, reprodujo de manera íntegra e integral el artículo del periodista Gonzalo Guillén titulado: "Fiscal General de Colombia oculta bienes y fondos en España con una empresa de fachada panameña de su propiedad". publicado en el medio virtual La Nueva Prensa. Sin embargo, el bloqueo malintencionado contra este medio digital consiguió sacarlo de la Web desde las 10:30 am y por más de 8 horas. En consonancia con lo ocurrido ayer, reproduzco la carta que el periodista Gonzalo Guillén publica hoy en respuesta a la que el abogado le dirigió ayer y que titula "Mi respuesta al abogado Néstor Humberto Martínez", publicada en La Nueva Prensa.



         "Néstor Humberto Martínez Neira, el abogado del Grupo Aval que hoy ocupa transitoriamente la Fiscalía General de Colombia, no es el primer burócrata mañoso que intenta amedrentarme y confundirme.
Este martes, 25 de septiembre, publiqué en www.lanuevaprensa.com.co y en www.hispanopost.com una investigación sobre bienes y fondos en España que él esconde de las autoridades tributarias colombianas (ver aquí oaquí).
         Forzado por la opinión pública internacional, Martínez Neira me envió una carta con papel membrete de la Fiscalía General de la Nación para referirse a asuntos estrictamente personales de él. No sé qué delito sea ese, pero es un abuso de autoridad, por lo menos.
         Punto por Punto, respondo aquí esa carta, cundida de falacias, mentiras y calumnias:
1.“Lamento que el director de comunicaciones de esta entidad no hubiese informado el día de ayer sobre su solicitud [la mía] que habría atendido inmediatamente”. Se refiere el fiscal a un mensaje que le envié yo con cinco preguntas para que, si a bien lo tuviera, las respondiera, pero no lo hizo. Son estas cinco:
I:Qué relación tiene usted con la firma Amanda Advisors S.A, inscrita en Panamá y registrada luego en España? II.¿Usted o su núcleo familiar han utilizado servicios de la firma panameña de abogados Rosas & Rosas? III.¿En la declaración jurada de bienes y rentas que debió presentar usted al asumir la Fiscalía General de la Nación incluyó bienes y sociedades en el extranjero de las que sea dueño, socio o beneficiario real? IV)¿Los bienes que posee Amanda Advisors S.A. en España han sido reportados a las autoridades tributarias colombianas? V)¿De dónde procedieron los dineros utilizados por Amanda Advisors S.A. con los que fue adquirido el cuarto piso, puerta izquierda, del edificio situado en el número 17 de la calle Ortega y Gasset, de Madrid, España, y de dónde los que se utilizan para cubrir los gastos inherentes a la propiedad y el uso de ese inmueble?
2. “El Fiscal General no tiene bienes ocultos. Nadie que quiera ocultar una inversión escoge España; allí no se puede esconder la titularidad de un inmueble. Según la Ley, en todos los casos se debe identificar el beneficiario real correspondiente, quien para este caso es ’...DON NÉSTOR HUMBERTO MARTÍNEZ NEIRA’, de nacionalidad colombiana, con pasaporte de su nacionalidad número PO048859, como reza en la documentación del año 2014 que obra en poder de las autoridades competentes”.
Mi respuesta: Miente, señor Martínez. El que esconde bienes es usted, no el Fiscal General. No use el cargo de Fiscal General de la Nación para dirimir un asunto personal. Eso es un delito. Su apartamento en Madrid de Ortega y Gasset, piso 4 puerta izquierda, es propiedad de la firma panameña de papel Amanda Advisor S.A., como está probado hasta la saciedad en mi investigación, con la documentación oficial del caso que exhibo y poseo.
3. “También es falso que el suscrito posea sociedades en el extranjero con acciones al portador. De paso, el autor del artículo debería conocer que las mismas están prohibidas en Panamá al tenor de la ley 47 de 2013”.
Mi respuesta: Miente y trata de confundir, señor abogado particular del Grupo Aval Martínez Neira. En todos los registros oficiales de Panamá, incluida la escritura inscrita en la Notaría Décima del Circuito de Panamá, consta que su empresa de fachada Amanda Advisors S.A. tiene 10 mil acciones al portador de un dólar cada una. Está documentado en mi investigación e inscrito oficialmente en Panamá y España. Si en 2013 se prohibió en Panamá que haya empresas con acciones al portador, recordemos que la suya fue creada en octubre de 2007. A mí no me confunde.
4. “También es falso que el suscrito posea fondos en España”.
Mi respuesta: miente, señor abogado Martínez con innumerables intereses particulares –derivados de su práctica profesional– en casos que lleva en la Fiscalía General. Su empresa panameña de pantalla Amanda Advisors SA, posee cuentas bancarias en España desde las cuales cubre los gastos inherentes a la propiedad y el uso de su apartamento de la calle Ortega y Gasset, el que esconde de las autoridades tributarias colombianas.
5. “En relación con nuestro patrimonio, forjado por el ejercicio profesional de muchos años, el suscrito y su núcleo familiar cumplimos cabalmente con las disposiciones tributarias de Colombia”.
Mi respuesta: No sé, ni me interesa saber, de dónde salen sus recursos. Lo que sí sé es que su apartamento, inscrito en Madrid a nombre de Amanda Advisors SA, no está reportado en Colombia y Amanda Advisors SA, tampoco. Si yo miento, exhiba la declaración de bienes y rentas que debió presentar cuando fue “superministro” de Juan Manuel Santos y la que debió presentar –a menos que haya violado la ley– cuando asumió la Fiscalía General de la Nación. En cuanto se refiere a la primera, puedo decir sin temor a equivocarme que usted no la presentó. Éxhíbalas.
        6. “No conozco ni he sido cliente de la firma Rosas & Rosas”.
Mi respuesta: a otro perro con ese hueso, señor abogado. Esa firma suya la creó e inscribió en el paraíso fiscal de Panamá Rosas & Rosas, ¿Cómo puede no tener usted nada que ver con esa firma panameña –especializada, por lo demás, como es universalmente conocido, en lavar dineros negros de Odebrecht,– si fue ella la que creó su compañía de papel Amanda Advisors S.A., de su propiedad?
7. “Como Fiscal General de la Nación no cederé en el empeño de develar la corrupción que carcome al país. No me detendrá ninguna forma de conspiración: ni las “chuzadas”, ni las llamadas intimidatorias, ni las publicaciones patrocinadas en Colombia o en el exterior, ni los seguimientos personales –como ocurrió recientemente en España–”.
        Mi respuesta: aunque no es el tema de mi investigación, aprovecho para apuntarle que su empeño contra la corrupción es, a mi modo de ver, mediocre, selectivo, escandaloso y amarillista. Por ejemplo, no hay un solo preso del Grupo Aval en el caso de los escandalosos chanchullos de Odebrecht, en los que usted es mencionado, dicho sea de paso, pero encarcela y judicializa, generalmente sin pruebas, a todo el que se lo recuerda. El último caso es el de mi querida y admirada colega María Jimena Duzán, con quien me hago totalmente solidario en lo que ha dicho de usted. Su sugerencia mentirosa y calumniosa de que yo lo haya “chuzado”, llamado a intimidarlo o que mi publicación sea patrocinada, es fruto de su mente torcida, como de tinterillo. El ladrón juzga por su condición. Lo reto a que me enjuicie. Usted no es el primer burócrata mañoso que intenta amedrentarme. Denúncieme.
7. “En cumplimiento de la Constitución y la Ley le solicito difundir integralmente en su portal esta repuesta”.
Mi respuesta: Queda difundida aquí. Lo que, como verá, señor Martínez, no quiere decir que comparta los términos de ella ni que usted desmienta ni que yo rectifique una sola palabra de mi investigación.
8. “NÉSTOR HUMBERTO ARTÍNEZ NEIRA, Fiscal General de la Nación”.
Mi respuesta: es, lamentablemente para Colombia, lo único cierto de su carta. Quiero deplorar que usted no entiende que no es la Fiscalía General de la Nación sino el empleado público que ocupa la dirección de esa entidad por cuatro años, de los cuales ya lleva dos. Y en este caso, que se ocupa de asuntos personales y particulares, es un abuso que utilice el cargo y los recursos de la entidad para hacer este tipo de respuestas.
Continuaré publicando mi serie de investigación sobre la corrupción y el imperio del terror que carcome a la Fiscalía General de la Nación desde su propia cabeza. Y me ocuparé de los apartamentos de París y Nueva York. Es mi trabajo".

martes, 25 de septiembre de 2018

El rabo de paja del Fiscal General de Colombia ocultando bienes y fondos en España

Sentipensantes, con la amable autorización de su autor, reproduce a continuación de manera íntegra e integral, el artículo del periodista Gonzalo Guillén "Fiscal General de Colombia oculta bienes y fondos en España con una empresa de fachada panameña de su propiedad", publicado en el medio virtual La Nueva Prensa. La reproducción busca hacerle el quite al intento sistemático de bloqueo malintencionado contra La Nueva Prensa en las últimas horasLa ciudadanía tiene derecho a acceder a esta información.  



"MADRID (España). El Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez Neira, oculta bienes y fondos en España al amparo de una empresa panameña de la que es dueño con su núcleo familiar. Se llama Amanda Advisors S.A., posee el cien por ciento de las acciones, todas al portador, por lo que su nombre no figura en ellas ni las ha declarado ante las autoridades tributarias colombianas.
         Los bienes hasta ahora detectados en España son un lujoso apartamento en Madrid, valorado en cerca de tres millones de euros, así como fondos bancarios en el Banco de Santander, recibidos, mediante transferencias provenientes presuntamente de paraísos fiscales, indicaron fuentes judiciales españolas.
Martínez Neira adquirió en Panamá la empresa de fachada Amanda Advisors S.A., creada en octubre de 2007 por la firma de abogados de Ciudad de Panamá Rosas & Rosas, cuya actividad es similar a la de Mossack Fonseca, famosa desde cuando su gigantesco banco de datos y actividades fue hecho público mediante filtraciones que recibieron la Red de Periodismo de Investigación Estructurado y Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, con lo cual más de cien medios de comunicación publicaron centenares de historias apoyadas en varios millones de documentos sobre el funcionamiento del bufete entre los años 1970 y 2015. Esto desató el escándalo mundial –todavía en efervescencia– conocido como “Panamá Papers”.
Amanda Advisors S.A. no ha sido inscrita en el Registro Único Empresarial y Social de las Cámaras de Comercio de Colombia.
Rosas & Rosas ha sido judicialmente señalada de blanquear fondos negros de la constructora Odebrecht con el objeto de pagar sobornos alrededor del mundo, como lo revelaré en un reportaje que verá la luz después de este.
         Amanda Advisors S.A., la empresa del Fiscal colombiano, fue registrada en la Notaría Décima del Circuito de Ciudad de Panamá por Eliseo de León y Elisa Edghill. Sus directores son tres compañías de islas vírgenes británicas, a saber: Fairfax Invest Corp., Pointview Financial Limited y Ultra Mega Development S.A. (estas tres últimas tienen una misma dirección en las Islas Vírgenes Británicas).
La mencionada Ultra Mega Development S.A. fue reemplazada en la directiva de la firma del fiscal Martínez Neira por HBM B.V.I LTDA, representada por Rosas & Rosas Abogados.
Eliseo de León, Elisa Edghill y las tres firmas de las Islas Vírgenes Británicas también figuran en los documentos notariales de fundación y existencia de la firma Winter Blue S.A. (creada por Rosas & Rosas). Respecto de esta, una investigación del diario de Argentina Clarín descubrió que su dueño es el ex jefe de Aduanas de Buenos Aires Eduardo Bernardi y la utilizó para esconder de las autoridades tributarias al menos medio millón de dólares. (ver). Bernardi fue juzgado y condenado por la justicia argentina bajo el cargo penal de blanqueo de dinero.
Aparte de los registros notariales correspondientes, la similitud de la ficha directiva simple de Winter Blue S.A., del argentino Bernardi, y Amanda Advisors S.A., del Fiscal Néstor Humberto Martínez, saltan a la vista:
Amanda Advisors S.A. fue creada –repito– por Rosas & Rosas e inscrita en 2007 con el número de asiento 187053.
Elisa Edghill, quien figura en las empresas del argentino y en la del Fiscal General colombiano, aparece en la misma posición en otras 5.308 sociedades panameñas y 4.845 directorios de firmas fundadas en Panamá. Algo parecido ocurre con Eliseo de León.
Rosas & Rosas y sus tres firmas radicadas en Islas Vírgenes Británicas (inscritas como directores de la empresa del Fiscal Martínez Neira) figuran en un escándalo de lavado de activos y evasión que se desató en Gran Bretaña, cuya cabeza principal es el empresario Derek James Tiney, quien recibía, al parecer, fondos negros de Odebrechet.
En cuanto a la firma offshore del Fiscal General colombiano, Amanda Advisors S.A., fue inscrita en Ciudad de Panamá con un capital social autorizado de US$ 10 mil, dividido en 10 mil acciones comunes al portador, todas con iguales derechos y privilegios. Cada una vale un dólar. Con esta estructura el dueño de los bienes de la empresa es quien posee sus acciones al portador (en este caso Martínez Neira y su familia nuclear), con lo cual consigue evitar que figuren a nombre propio.
Expertos explicaron que Martínez Neira y su núcleo familiar encuadran en el concepto jurídico de “beneficiario real”, desarrollado por la organización no gubernamental alemana Transparencia Internacional, consagrada a la promoción de medidas contra crímenes corporativos y corrupción política en el ámbito internacional. Se fundó en 1993 y publica anualmente el índice de Percepción de Corrupción, una lista corporativa de corrupción a nivel mundial.
Lo mismo que en España, el precepto de “beneficiario real” lo acogió por primera vez en Colombia la Superintendencia Financiera y luego se hizo reglamentario.
Offshore es el término usado en el mundo de las finanzas y el derecho para describir los paraísos fiscales o guaridas fiscales (en inglés tax haven, “refugio fiscal”)​. Son utilizados para eludir el pago de impuestos, así como gozar de secreto bancario para evadir y eludir impuestos y blanquear y ocultar capitales.
Llama la atención que el capital autorizado de Amanda Advisors S.A. –la firma offshore del Fiscal Martínez Neira– sea de US$ 10 mil y al mismo tiempo esa firma posea en España un bien valorado en cerca de tres millones de euros, más fondos por una cantidad no especificada.
La información referente a la constitución, existencia y tradición de Amanda Advisors S.A. fue adquirida legalmente en Panamá por este periodista a través del servicio Dato Capital.
El apartamento de Néstor Humberto Martínez Neira y su núcleo familiar en Madrid, España, (puesto a nombre de Amanda Advisors S.A.), está situado en Calle José Ortega y Gasset, número 17, piso cuatro B, puerta izquierda.
La inscripción en el municipio de Madrid corresponde a finca raíz y tiene el “número 14492 Indufir: 28088000019716”. El apartamento fue adquirido en 2014 por medio de compraventa y pagado con un cheque contra una cuenta bancaria española.
La descripción oficial del apartamento respecto a su ubicación y tamaño, es esta:
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Foto de Gonzalo Guillén
Por medio de dineros de Amanda Advisors S.A. situados en España, el Fiscal Martínez Neira y su núcleo familiar cubren los gastos de propiedad y uso del apartamento de la exclusiva calle Ortega y Gasset.
Este periodista conoce el nombre –pero no lo revela, por ahora–  de la intermediaria (esposa de un destacado diplomático) que buscó esa propiedad raíz por petición expresa de Martínez Neira. Luego, cuando el Fiscal colombiano encontró que era de su agrado y la eligió, ella se la vendió.
El propietario anterior era Isabel Rúa Figueroa-Ortiz, viuda del periodista Salvador López de la Torre, quien falleció el 2 de febrero de 2011.
El apartamento no tiene empadronamiento debido a que, según se explicó en el ayuntamiento de Madrid, “pertenece a extranjeros”.
En la conserjería del edificio número 17 de la calle Ortega y Gasset, en cuyo primer piso se encuentra una tienda de la perfumera y joyera italiana Bulgari, se informó que, en efecto, el piso 4, sector B, puerta izquierda, es del colombiano Néstor Humberto Martínez Neira, quien, por cierto, la semana pasada lo visitó durante el viaje oficial que lo llevó con su esposa a Madrid y Londres.
Para esta investigación, durante tres meses fue entrevistada una veintena de personas en Madrid y Bogotá, quienes pidieron provisionalmente el anonimato. Dijeron saber con certeza que el apartamento en cuestión es de Martínez Neira. Varias de ellas indicaron que han estado como invitados en esa propiedad, así como en otras dos –dijeron algunos–, situadas en París y Nueva York.
El Fiscal General Martínez Neira fue invitado a dar su versión de los hechos por medio de un correo electrónico enviado a la jefatura de prensa de la Fiscalía General de la Nación. No respondió".  


Fuente: https://lanuevaprensa.com.co/component/k2/item/221-fiscal-general-de-colombia-oculta-bienes-y-fondos-en-espana-con-una-empresa-fachada-panamena-de-su-propiedad

domingo, 17 de junio de 2018

Petro no es como lo pintan, dice el senador electo Gustavo Bolívar

Bolívar y Petro en primer encuentro publico como Candidato a la Presidencia
 Suacha, domingo 18 de marzo - Foto Bunkerglo

Por Gustavo Bolivar, Junio 17 de 2018

Aunque no compartí sus luchas en el M-19, ni lo acompañé en su brillante paso por el Congreso, ni formé parte de la Bogotá Humana en su primera experiencia administrativa, hubo un detalle en Gustavo Petro que me permitió conocerlo y admirarlo profundamente.

Acababa de terminar su traumático paso por la Alcaldía de Bogotá y supe, por los medios de comunicación, que su sueldo estaba embargado y que la Contraloría Distrital le acababa de imponer una multa, impagable y exagerada de $200 mil millones por haber bajado la tarifa de Transmilenio a los pobres. 

A través de Liz Ariza, odontóloga que nos atendía coincidencialmente a Verónica, la esposa de Gustavo, a mi expareja y a mí, supe de la crisis económica que estas decisiones habían provocado en su familia. 

Yo acababa de inmigrar a Estados Unidos y, a pesar de que no lo conocía personalmente, desde allí, el 6 de diciembre de 2016, le escribí este mensaje privado por Twitter: “Tocayo, esto de la multa es una cochinada terrible. Mi solidaridad completa y un ofrecimiento desinteresado. No sé cómo estén sus finanzas, pero si necesita algo para movilizarse, yo con gusto puedo aportarle $10 millones en este momento. Sé que no es mucho, pero me interesa que siga exponiendo sus ideas. Si los acepta me dice dónde le consigno. Un abrazo”.

Bogotá - Marcha contra la Corrupción
Agosto 21 de 2011
Lo hice porque antes de irme a vivir a Estados Unidos organicé marchas contra la corrupción, entregué Premios Carroña a los buitres de la patria, marché contra la destitución de Petro por parte del exprocurador Ordóñez y apoyé iniciativas a favor de la transparencia en los recursos públicos. 

Sentí que dejaba huérfana esa lucha. Entonces me dije: si no voy a estar luchando en Colombia, apoyaré a quienes lo hacen. Ese es el origen del ofrecimiento que media hora después Petro me respondió: “Gracias Gustavo, por ahora me defenderé. Más tarde ya veremos”.

Un hombre que en plena crisis económica rechaza esa suma, pensé, es un hombre digno, un hombre desprovisto de ambición. Empecé a admirarlo más y a compartir sus tuits continuamente. 

El 13 de febrero de 2017 recibí un mensaje suyo en el que me decía: “Me parece que deberíamos construir una lista al Senado capaz de cambiar el Congreso. Deberías estar allí”. Le dije que lo pensaría, al tiempo que le reiteré mi disposición a colaborar en su campaña. 

En diciembre, diez meses después, luego de ires y venires acepté integrar la lista al Senado, y desde ese día hasta hoy he compartido los mejores momentos de esta campaña maravillosa, que él califica como “mágica”. 

Comenzó con la recolección de 850 mil firmas sin tener en las arcas de la campaña un solo peso. Esas 850 mil personas se convirtieron en más de 2’850.000 votos en la consulta y 4’800.000 en la primera vueltaCon la confianza que lo caracteriza, Gustavo Petro asegura que si hoy nos convertimos en 10 millones ganaremos la Presidencia.

Pero vayamos por orden. 

Antes de iniciar la campaña le sugerí que se tomara un descanso con su familia, porque sabíamos que se avecinaba un arduo trabajo que se extendería por varios por meses. Entonces lo invitamos, junto con su esposa, a nuestra casa en Miami. Aceptó a regañadientes. Primero porque le preocupaba dar unos días de ventaja a sus contrincantes y, segundo, porque no le gusta Miami. Dice que es una ciudad sin vida cultural, y en parte tiene razón. En parte porque eso está cambiando.

Allí convivimos durante cuatro enriquecedores días de comienzos de enero. 

Tener un hombre de la talla intelectual y de la estatura moral de Gustavo Petro en tu casa, durante días, es algo comparable a un semestre de estudios en la mejor universidad del mundo. Sabe de todo, y todo lo explica con una paciencia pedagógica que pocos poseen.

Hablamos de economía, de libros (acababa de leer La economía del cambio climático, de Michael Stern; El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty, y La tercera revolución industrial, de Jeremy Rifkin”). Trató de resumirlos, pero sintetizar es una de las pocas virtudes que no posee, así que las charlas se extendían por horas.

Una noche, en medio de unas cervecitas, hablamos de música. 

Antes de irnos a dormir me pidió que le pusiera unas canciones, un tanto nostálgicas, que lo trasladaron a su aguerrida juventud. Escuchamos Violeta Parra; Las casas de cartón, de Alí Primera; Playa Girón, de Silvio Rodríguez, y una que otra de Mercedes Sosa. Me sentí mamerto y feliz a la vez. Le conté que hacía unos meses tuve la grandiosa oportunidad de conocer, en La Habana, a Silvio Rodríguez durante el concierto que los Rollings Stones dieron en la isla. 

Ese día me di cuenta de que lo suyo no era el castrochavismo. Ni siquiera conocí a Fidel, me dijo. La ideología del M-19 nunca tuvo nada que ver con el comunismo, aseveró. [Precisó] que la de Bateman era una propuesta más nacionalista, pues en el interior del movimiento consideraban que tanto el comunismo como el capitalismo habían fracasado como sistemas socioeconómicos.

Otra noche, porque los días los ocupaba en leer y tuitear, hablamos de arte, de cultura y de culturas. [Expresó] que la ausencia de oferta cultural le disgustaba de Miami. Le conté que en Midtown existía un barrio que se llamaba Winwood, que se había hecho famoso en el mundo por sus grafitis y me pidió que lo llevara. 

Nos trasladamos hasta allí y quedó fascinado. Admiró con paciencia cientos de murales, de gran calidad y significado, plasmados por artistas, la mayoría anónimos, pero poderosos en términos cualitativos. Gustavo se sentía en su salsa. Un barrio lleno de galerías de arte y de artistas plasmando sus talentos en vivo. 

Y es que Petro fue un gran impulsor del arte callejero en Bogotá. Dice que la inclusión social es la clave de la seguridad en las ciudades. Y lanzó sus estadísticas, de las cientos que recuerda: “En Bogotá, apoyando el arte y la cultura entre los jóvenes de los barrios pobres, redujimos los índices delincuenciales en un 36 %”.

El día antes de regresar a la batalla, como dijo cuando abordaba el avión, fuimos a dar un paseo en lancha por la bahía de Bal Harbour. Llegamos al muelle de un restaurante de la calle 79 en la zona de North Bay Village. Mi expareja y Verónica se tomaron unas fotografías, desprevenidas en la playa. Con total serenidad, pero sin ocultar su preocupación les dijo: “Cuidado las ponen en las redes sociales porque me acaban”. 

Y razón no le faltaba. Lo hubieran acabado. Yo alcancé a imaginar los tuits: “Petro, comunista hijueputa en un yate” o, “mientras habla de justicia social este guerrillero asqueroso se da la gran vida en Miami”

Para que lo sepan: todos los gastos, desde los tiquetes hasta la última cena, las costeamos con mi familia. Petro no tiene ahorros. Vive al día. 

Un amigo de Miami, de los que cree que la política se hizo para enriquecer a politiqueros, me dijo que no entendía cómo un hombre que había sido alcalde y que había manejado tantos billones de pesos no tenía dinero. Le respondí que eso tenía una simple y sencilla explicación: Gustavo no roba.

De esos cuatro días me quedaron dos lecciones. La primera: que Petro no es como lo pintan. 

Petro no es como lo ha vendido la prensa ni sus contrincantes. El Petro que conocí es un hombre humilde, orgulloso de lo que sabe, que no es lo mismo que prepotente, un tanto tímido, lo que suele ser confundido con engreído, y por sobre todas las cosas, un hombre humano. 

Lo del eslogan no es estrategia de marketing. Bogotá Humana, Colombia Humana y si pudiera, Planeta Humano, son conceptos que nacen de una convicción profunda: el ser humano y su dignidad, que se traduce en el sujeto con derecho a tener derechos, está por encima de cualquier cosa que lo destruya. 

Es el eje fundamental de cualquier política. Es la razón de ser de cualquier lucha. Por eso el énfasis de su programa de gobierno es lo social. Lo mortifica el sufrimiento de sus semejantes y lo indigna la explotación humana. Palabras como esclavitud, injusticia y dignidad están presentes en todos sus discursos.

La segunda lección que nos dejó tiene que ver con la percepción que se tiene del Petro político. 

Uno sabe que viene de la izquierda, pero hay una contradicción latente en su ideología, pues la mayoría de sus propuestas son sencillamente liberales, progresistas y, si se quiere, “socialdemócratas”. 

Habla de capitalismo social, reforma agraria, justicia social y de la función ecológica del Estado social de derecho, que son conceptos que introdujo la Constitución de 1991. Meses después, luego de firmar sus compromisos en mármol ante Antanas Mockus, juró defender esa Constitución de la cual el M-19 fue coautor.

Después vino la campaña, la sorpresa, el delirio, lo que él llama el paroxismo, pero que para muchos fue, sencillamente, la locura. 

Primero organizó unos cuadros con sus amigos de antaño y con algunos exfuncionarios de la Bogotá Humana, delegó la elaboración de su agenda y conformó un grupo interdisciplinario para armar su plan de gobierno. 

Se sabe rodear. Cree en la ciencia, en las estadísticas y en el conocimiento. Es exigente y regaña, pero no maltrata. Todo mundo le corre porque sabe que es perfeccionista. Lo hacen con agrado, con cariño, y lo que es mejor, de forma voluntaria. Una vez estuvo lista la estructura y la estrategia se lanzó a las calles. 

Todo empezó con algunas caminatas por Barranquilla, Soacha, Bosa en Bogotá y una más en Suba. La gente salía a saludarlo con entusiasmo, pero empezamos a temer por su seguridad porque al inicio de la campaña le habían reducido la escolta y los cuatro agentes que lo custodiaban no daban abasto ante los cientos de personas que le salían al paso. Pero fue en Valledupar donde el asunto de las caminatas se desbordó. 

Esa tarde, durante una visita que hicimos al mercado popular, fue tanta la gente que se acercó a saludarlo, a hablarle, a contarle sus problemas, a tocarlo, que no pudimos avanzar más de una cuadra en dos horas. Temimos por su seguridad. Tocaba tomar decisiones. El jefe de escoltas consideró que era necesario salir del lugar. No había garantías.

Esa noche tomó una decisión: estamos maduros para ir a la plaza pública. Quiero plazas llenas. Hay que trabajar mucho para eso. Esa fue la directriz y ahí empezó lo que el llama “mágico”. 

Miles de personas en toda Colombia trabajando para realizar esas manifestaciones. Gente humilde compartiendo su pobreza para imprimir volantes, afiches, pasacalles. Las primeras grandes manifestaciones fueron en la costa. 

A Cartagena, a Valledupar y a Sincelejo llegaron miles de personas reflejando en sus rostros esperanza. Sin pedir nada a cambio, cantando el coro que compuso Antanas Mockus en 2010 el día que reconoció su derrota frente a Santos: “Yo vine porque quise, a mí no me pagaron”.

Terminó realizando más de 80 manifestaciones en todo el país. Algunas como las de Cali, Popayán, Pasto, Ibagué, Neiva, Pereira y Armenia, con más de 20 mil personas, o las de Barranquilla y Bogotá, que contaron con más de 50 mil almas. 

Calcula que más de un millón de personas salieron a verlo y a escucharlo y recuerda que ese fenómeno no ocurría desde Jorge Eliécer Gaitán. Eso lo enorgullece enormemente. Habló más de 160 horas y acuñó al final de cada discurso una frase que, me consta, hizo llorar de emoción a miles de seguidores: Me llamo Gustavo Petro y quiero ser su presidente”.

Perdió la voz en varias ocasiones, aguantó hambre porque dice que político que come no gana y hasta sufrió un atentado y medio. 

El atentado fue en Cúcuta. Ese día yo estaba dentro de la camioneta que lo llevaba al Parque Santander y me dio por transmitir en vivo, como siempre lo hice, porque alguien nos anunció que en los alrededores del lugar había una cantidad de gente hostil a la campaña que acababa de descender de siete buses. 

Al llegar nos recibieron a piedra y el conductor de la camioneta tomó la decisión de salir espantado del lugar. Petro se enojó bastante porque considera que es una derrota arrodillarse ante lo que el enemigo pretende. Entonces regresamos y el resto de la historia está registrada en el video y en las redes para el que quiera verlo

Le dispararon en cuatro ocasiones al carro. Y aunque el fiscal salió a decir que unas simples piedritas habían roto el blindaje de la camioneta, los expertos consultados por la W Radio y unos peritos que contratamos confirmaron que sólo un proyectil a gran velocidad podía causar un daño semejante.

En la primera manifestación que hicimos en Medellín me permitió hablar y me quise dar un lujo que terminó en regaño. No quería desaprovechar la oportunidad para decirle a Uribe en su propia tierra que me iba a esforzar desde el Senado para conseguir las pruebas que lo llevaran a la cárcel. 

Al llegar a un apartamento donde dormimos esa noche me dijo que eso no se hacía. Que él quería llevar su campaña con amor y sentenció el regaño con una enseñanza: al tigre hay que dejarle una salida o se te lanza encima. Diga que lo quiere llevar a la JEP, que con saber la verdad al país le basta. Siempre habla con sabiduría.

Unos días antes, en Quibdó, sucedió algo entre misterioso y sospechoso. El otro medio atentado. 

Los hombres de seguridad nos recogieron en el aeropuerto en una camioneta blanca blindada. En ella nos trasladamos a un evento en un restaurante de la ciudad y, al salir del mismo, apareció la camioneta blanca de nuevo. Subimos desprevenidamente. Antes de arrancar noté que los ventanales estaban muy transparentes y los golpee con los nudillos. No era blindada y le preguntamos al conductor qué había pasado. Dijo que la otra se había dañado. Petro tomó la decisión de bajarse. Al momento apareció la camioneta blindada que teníamos antes. Le preguntamos al conductor qué daño había sufrido y nos dijo que ninguno. ¿Le iban a hacer un atentado ese día? Nunca lo sabremos.

Lo único cierto, y esto ya es un logro en el país de la intolerancia, es que Gustavo Petro es el único candidato que desafía al establecimiento, el único que se ha enfrentado a la clase política corrupta de Colombia y no muere en el intento. Para la muestra siete botones: Uribe Uribe, Gaitán, Pardo Leal, Galán, Bernardo Jaramillo, Carlos Pizarro y Álvaro Gómez.

Y pase lo que pase hoy, como dijo su hija Antonella, ya Petro es un ganador. Triplica la máxima votación de la izquierda en toda su historia y deja un legado a las ciudadanías libres, como las llama: no se rindan, no resignen sus sueños, el cambio está en sus manos.

Si se convierte en presidente, pasará a la historia como el gobernante que hizo posible el sueño de una Colombia Humana, justa, menos desigual, próspera, decente en el manejo de sus recursos públicos, autosostenible en términos ambientales y lista para una era de paz. 

Si sucede lo contrario, lo veremos luchando hasta el día de su muerte porque jamás bajará los brazos. Es un luchador, terco como él solo, un guerrero en toda la extensión de la palabra. Me llamo Gustavo Bolívar y quiero que Gustavo Petro sea mi presidente".

Este texto del Senador electo Gustavo Bolívar fue publicado en El Espectador
Lo reproduzco en Sentipensantes  (sin autorización del autor), porque el texto me pareció un relato sin pretensiones y en primera persona. Fotos ©Bunkerglo 

lunes, 9 de abril de 2018

Batallas de papel

Marcha por la Vida. Bogotá, Plaza de Bolívar. Foto by ©Bunkerglo
Marzo 7 de 2015. 


Batallas de papel


Es más sencillo desminar el lenguaje,
Esgrimir un lápiz como un bastón para tantearlo
Y que no vuele en pedazos el poema,
Que ver los desmembrados del mundo,
El cortejo de mutilados
Por los comerciantes de la guerra.
¡Qué clase de guerrero soy
Que solo evita las minas del lugar común,
Las trincheras camufladas de las grandes
                                                             verdades,
Las heridas de francotirador de un adverbio,
La granada de mano de una errata!
Es más sencillo resguardarse en el estudio
Como en una cómoda tienda de campaña,
Mirar de lejos el campamento enemigo
                                           de los malos poetas
Y desminar el tedio de las horas nocturnas.
¡Qué clase de poeta soy,
Un pobre centinela del lenguaje,
Un lento estafeta que no llega,
Un soldado oculto en un caballo de madera
                                    que se queda dormido,
Qué clase de sujeto soy
Que se conmueve al ver las fotos de los
                                                     mutilados
Mientras vuelve a la mesa de trabajo
Con un maltrecho silencio
¡Y una bandera de papel como mortaja!

Juan Manuel Roca