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martes, 19 de julio de 2011

El 20 de julio y el juguete de las FFMM

Ahí estaba. Ante la mirada atónita, como siempre, de Simón Bolívar. 

Mide 27 pasos míos, que son más bien cortos. Se trataba del protagonista aéreo de la tan mentada “Operación Jaque”. No está pintado de blanco con el emblema de la Cruz Roja. Tampoco es verde como contaron algunos medios de información en agosto de 2008. Por primera vez, en su ya largo recorrido de exhibición, había aterrizado en el antejardín de mi casa: la Plaza de Bolívar.

Centenares de personas, especialmente jóvenes y niños, muchisimos, parientes de los oficiales vinculados a la cuestionable "hazaña" estaban asombrados como Simón Bolívar,  pero felices de conocer de cerca un helicóptero y poder encaramarse en uno de los ocho juguetes que ven en la tele, carro-tanques de verdad, que invaden la plaza de la Libertad y muestra del arsenal de guerra de este país que, dizque, busca la paz.

Ninguno de los niños con los conversé - porque me pedían les hiciera una foto-, sabían de la historia del “Libertad 1”. Me parecía mejor así, pensé. Los jóvenes por su parte no entendían y les parecía “jevi” qué ese helicóptero estuviera ahí, aunque, "más tarde que temprano se sabrá la verdad de la verdad". Pero las señoras, casi no daban crédito a la fascinación que les producía ver al alcance de su mano la nave que condujo a "la muy ingrata" de Ingrid Betancourt a la libertad. Lo tenían clarísimo.

Aunque los soldados solo abren su boca para decir “muévase para atrás”, consiguieron confundirme con sus respuestas ante la misma pregunta formulada a dos uniformados distintos. No los quería poner en dificultades, es que yo no lo recordaba. ¿Quién fabricó el helicóptero? Los rusos, dijo uno. Los españoles, dijo el otro.

Más allá de la novedad por su tamaño, color y presencia del juguete al que aún le sacan provecho populista, lo que sí consiguió producirme un inesperado escalofrío en la soleada y tibia tarde de sol, fue la presencia de los ocho carro tanques puestos allí.

Por un momento me vi parada mirando, desde la esquina de la Casa del Florero, como ingresaban a la Plaza del libertador el 6 de noviembre de 1985 los Tanques Uruburu y Cascabel que penetrarían el Palacio de la Justicia y acabarían con la vida de los honorables Magistrados de la CSJ. Armas de guerra, me parece, del mismo tipo, fueron las que observé hoy en Plaza.

Está claro que las FF.MM ya no saben que hacer con su juguete el helicoptero que las hizo populares medio lavandoles las manos de criminalidad y complicidad con los para-militares. Eso es Colombia. La que 201 años después sigue creyendo, cada 20 de julio, que es independiente. ¿De qué?

Y Simón, una vez más mustio y cagado de palomas (que dicho sea de paso- hay muchas, demasiadas, afeando el lugar y dañando todo cuanto su mierda alcanza), observaba este circo previo a una nueva "celebración" del 20 de julio, Día Nacional de la Independencia. 

Qué pesar, pero lo cierto es que ni las armas nos han dado la independencia, ni las leyes nos han dado la libertad.





Fotos by Bunkerglo. Julio 19 de 2011. No se autoriza copiar o reproducir. Todo el material fotográfico está protegido por DA.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy cierto, pero pienso que como colombianos nos sentamos en los laureles a esperar a que automáticamente las leyes nos den la libertad, pero no hacemos nada más allá para implementarlas lor cumplirlas. Que estas celebraciones patrias sirvan para darnos cuenta que somos responsables del país que tenemos y que quejarnos no nos va a llevar a algo diferente.

Gloria Ortega Pérez /bunker dijo...

Gracias por dejarme su rastro y opinión.

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